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INFECCIONES

¿Puedo contagiarme de una ETS con un juguete erótico?

¿Qué riesgos sexuales corro al usar un juguete erótico? ¿Nos podemos contagiar de una ETS o ITS con un juguete erótico? Te lo aclaramos.

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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen 30 bacterias, virus y parásitos que causan las infecciones de transmisión sexual (ITS). Sin embargo, pocas veces leemos sobre si las ITS pueden contagiarse a través del uso de juguetes eróticos y en un momento en el que cada vez más personas tenemos juguetería erótica y la usamos tanto a solas como en pareja, hay que tener en cuenta que si no nos protegemos al utilizar en pareja juguetes sexuales, podemos contagiarnos de igual manera que cuando mantenemos relaciones sexuales.

El uso de preservativos con los juguetes es la manera más adecuada para protegernos, pero si estamos en una relación o en un encuentro con otra persona esto, la verdad, no se da mucho y es que los tabúes y la mala educación sexual nos han enseñado que mostrarnos desconfiadas y proponer el uso de preservativo cuando añadimos un juguete a los juegos puede ser contraproducente para la pasión y corremos el riesgo de herir los sentimientos de nuestro compañero o compañera de juegos. Y claro, es mejor quedarnos con la duda de si nos habremos contagiado de algo que colocar un preservativo al juguete y disfrutar sin consecuencias.

Pero, en realidad, ¿qué probabilidades hay de contagiarnos de una enfermedad de transmisión sexual con un juguete erótico? Los estudios sobre el tema nos dejan con la duda ya que hay muy poca investigación con respecto a este tema. Lo que sí está claro es que hay tres factores determinantes que hacen que el contagio sea más o menos probable: la higiene, el material y la precaución.

¿Me puedo contagiar de una ITS con mi juguete sexual?

A falta de literatura sobre este tema las que mejor conocen cómo influye el uso de los juguetes eróticos son las sexólogas y las expertas en productos eróticos, que analizan con precisión cada aspecto de los mismos. Thais Duthie es una de ellas. Lleva años haciendo reviews sobre productos eróticos para su web Bajo el edredón y para páginas donde se habla de sexualidad femenina sin tabúes. Duthie sabe muy bien que hablar de ITS y juguetería sexual no es fácil porque las personas que viven una situación así no suelen hablar de ello y porque los estudios sobre el tema escasean. “En mis casi siete años como sex blogger he probado más de cien juguetes de decenas de marcas distintas. No recuerdo que ninguna marca o diseñador haya hablado sobre ello con la misma importancia que se le da a otras cuestiones menos importantes para la salud. Solo en una ocasión recibí un pedido con un par de preservativos de regalo” afirma. Pero lo que sí tiene claro es que cuidar de los juguetes, mantenerlos limpios, desinfectarlos y usar protección es el primer paso para no contraer ninguna infección de transmisión sexual. “Es fácil”, asegura, “La protección es la clave. Si colocamos un preservativo o barrera en los juguetes eróticos prevenimos la transmisión de ITS y VIH. Además, no conviene compartir los juguetes con otras personas”.

Juguetes eróticos | iStock

¿Influye el tipo de juguete en la transmisión de una infección?

No podemos evitar pensar que unos juguetes pueden ser más proclives a transmitir una infección que otros. Por ejemplo, los que son de estimulación interna a priori pueden parecer más arriesgados que los que son de uso superficial. La verdad es que esto no tiene mucha lógica, ya que los fluidos durante las relaciones sexuales se esparcen por todo el área genital y eso haría que la infección se contagiara dando igual si lo introducimos o no. Pero, ¿puede el material ayudar o impedir la trasmisión? Duthie nos responde que: “Al utilizar juguetes eróticos sin preservativo o barrera entran en contacto con los fluidos o la sangre (causada por pequeñas heridas, por ejemplo). Estos fluidos y/o sangre pueden permanecer en el juguete, sea del tipo que sea, y entrar en el organismo de la otra persona, lo cual podría causar la transmisión de una ITS”.

Por lo tanto, cualquier juguete erótico podría contribuir a contagiar la infección en el caso de que una de las personas que lo estén utilizando tenga alguna. Aunque esto ya nos hace tener una idea más clara, sigue siendo importante fijarse en el material de los juguetes porque un producto de calidad, liso, con un material no poroso será más fácil de limpiar y mantener seguro que uno que no lo sea. De ahí la importancia de comprar productos hechos con silicona médica, el mejor material hasta el momento, y que la marca a la que pertenezca nos aporte seguridad. Cuando un juguete no está bien fabricado, tiene porosidades, o su estructura tiene muchos orificios y no es fácil de limpiar, las bacterias se quedan con mayor facilidad y se pueden desarrollar enfermedades como la vaginosis bacteriana, cistitis, clamidia, sífilis o herpes.

Es importante puntualizar, como hace la sex blogger, que, a veces, “No depende tanto del juguete en sí, sino del uso que le demos y si llega a estar en contacto con fluidos y/o sangre en algún momento y de qué manera. En el caso de los complementos, si no están en contacto con los genitales o posibles heridas, el riesgo de transmisión se reduciría”.

Así se evita contraer una ITS con un juguete

Como ya hemos dicho, lo mejor es no compartir los juguetes y usar una barrera protectora. En el caso de los juguetes a los que se les pueda colocar un preservativo, será tan sencillo como eso. Y ¿qué pasa con juguetes como masajeadores u otros que no son para penetrar? Dependiendo de la forma, podemos colocar entre el genital y el juguete una barrera de látex. Para mayor protección, sea cual sea el juguete que usemos, también podemos ponernos unos guantes de látex para evitar el contacto.

Y en cuanto a si podemos o no compartir juguetes, “La respuesta rápida es que no, no deberían compartirse los juguetes sexuales. Aun así, cuando las personas que participan en la relación sexual se han hecho un examen de ITS que ha dado negativo y no tienen sexo con otras, no veo problema en que se compartan los juguetes sexuales, ya que el propio contacto directo de los genitales y, por tanto, intercambio de fluidos, no supone un riesgo” afirma Duthie. Y es que a estas alturas te estarás diciendo ¡¿Cómo!? ¡Que no puedo compartir mi juguete con mi pareja!. Sí que podemos en relaciones en las que estemos seguras de que nuestra pareja sexual y/o sentimental no tiene ninguna infección. Si las dos o los dos estamos sanos y hay seguridad sexual, compartirlos no tiene por qué ser ningún problema. Eso sí, la limpieza y desinfección sigue siendo imprescindible.

¿Cómo limpiar bien un juguete para evitar infecciones?

Lo hemos dicho y lo repetimos, la higiene es una clave muy importante. La experta en juguetería nos advierte que “Tanto si usamos los juguetes a solas como en pareja, es imprescindible lavarlos antes y después de su uso”. Además, “Idealmente, los guardaremos en una bolsita para que no cojan polvo o entren en contacto con otros objetos, de este modo también protegemos el juguete y sus materiales”.

Con respecto a cómo limpiarlos, nos comenta que “Hay algunos espráis para esterilizar los juguetes eróticos e incluso se pueden utilizar esterilizadores de luz ultravioleta. Sin embargo, yo prefiero limpiarlos con agua y jabón neutro”. Es así de sencillo: limpiar, usar, disfrutar y limpiar. Y en el caso de que lo necesitemos, colocar una barrera para protegernos más.

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