Ya estamos en pleno verano: puede que ya te hayas ido de vacaciones, puede que aún no y sigas en la ciudad, contando los días que faltan para desaparecer del mundanal ruido. Puede que tengas pareja, puede que no y te hayas ligado a aquel mocetón tan guapo y alto que estaba en el bar la otra noche. Sea como fuere, con el verano nos entran ganas de hacer cosas nuevas, de cometer pequeñas locuras. Y lo del sexo en la playa es una fantasía recurrente de esta época.

Pues bien, si quieres que ese deseo pase de fantasía a realidad, antes deberías leerte este artículo que solo pretende que disfrutes de ese sexo en la playa y que no te lleves ningún disgusto. Ahí van unos cuantos consejos que te resultarán bien útiles de la mano de la sexóloga Raquel Graña:

1. Mejor, por la noche. “Por si no lo sabes te pueden multar por escándalo público. Así que lo mejor es aprovechar la oscuridad para dar rienda suelta al amor y las relaciones con quién tú quieras”, explica.

2. En la playa no significa que nos liemos la manta a la cabeza: “El sexo siempre siempre con protección”, insiste Graña.

3. Lleva una toalla, es un elemento imprescindible para retozar en la arena. “¿Por qué es importante? Porque son súper bonitas las escenas románticas de dos personas revolcándose por la arena, pero no va a ser tan bonito realizar una penetración, sexo oral o masturbación si vuestros genitales están llenos de arena. ¡Te lo aseguro!”.

Pareja en la arena | iStock

4. Al igual que el primer polvo o los primeros besos, el sexo en el agua no es cómo te lo han pintado. “En el agua, la lubricación natural de la vagina se va, por lo costará mucho más la penetración. Un consejo adicional es utilizar lubricantes de base silicona que resisten al agua. Así disfrutaréis mucho más y será mucho más fácil”. Así que ya sabes, en el kit básico: la toalla, los condones y el lubricante de base silicona.

5. Ropa de verano. “Si os apetece "un aquí te pillo, aquí te mato", lo ideal es que ella lleve un vestido o una falda. Solo tendréis que desvestiros un poquito y quedará súper disimulado si alguien os pilla en medio de la faena”.

6. ¡Añadid un puntito romántico! “Llevad una cena ligerita, unas cervezas o una botella de vino. Hacer una velada romántica en la playa antes de comenzar a dar rienda suelta a vuestra pasión”. Esto puede ser válido también para después de: tras retozar bien a gusto, tendréis a mano un tentempié para recuperar fuerzas y tal vez, volver a la faena más tarde.

7. “Jugad con el ambiente. Escondeos en medio de las rocas, de las calitas y disfrutad de la luz de la luna".