La aparición de un grano no sueles ser una buena noticia, pero lo cierto es que no todos los granos resultan igual de molestos. Los hay que lo único que dañan es la autoestima, cuando aparecen el día menos adecuado, en el lugar más visible, y los hay que apenas llaman nuestra atención. Sin embargo, estética aparte, hay granos que pueden aparecer en lugares especialmente dolorosos, como es el caso de los genitales.

Puede que hayas notado cierta incomodidad al andar, pero no es hasta que no vas a limpiarte cuando encuentras cierto bulto en la zona genital e identificas el foco del dolor. Precisamente, esta es una de las diferencias entre los genitales femeninos y masculinos, que al ser algo más interno, no estamos tan en contacto con los mismos, por lo que solemos tardar más tiempo en reconocer cualquier señal de alerta o cambio. De hecho, siempre es bueno recordar la importancia de reconocerse los propios genitales, al menos de cuando en cuando, para reconocer estos cambios.

Una vez que hemos acudido a un espejo de mano, y hemos localizado el grano en cuestión, llega la gran pregunta: ¿tocar o no tocar? La creencia popular es que actuar sobre el grano ayudará a aliviar el dolor, pero los expertos advierten de que puede que no sea el caso.

Según Irene Hurtado, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja: “Es recomendable no tocar ya que podemos empeorar la situación”.

En el caso de que el propio roce haya empeorado el grano o que este haya reventado por sí solo, volvemos a estar en el mismo dilema. ¿Es mejor curarlo o también podríamos empeorar la situación debido a lo delicado de la zona?

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“Lo más importante es mantener la zona seca y limpia. En función de la causa, se requerirán tratamientos específicos a valorar por el especialista, evitando cualquier producto que no sea recomendado por éste”, explica la ginecóloga.

Cabe tener en cuenta que “La zona genital es una región muy sensible gracias a su gran vascularización e inervación por lo que cualquier inflamación o infección puede resultar muy incómoda”.

De esta forma es importante cuidar la higiene en la zona y llevar ropa cómoda para evitar añadir más molestias. “Es importante mantener una buena higiene genital y para ello podemos utilizar cualquier jabón de higiene íntima. En general se recomiendan de ph neutro, sólo lavar la zona genital (por fuera) una vez al día y mantenerla seca evitando el uso de salvaslips”, recomienda Hurtado.

Por otra parte, “La aparición de granos en la zona genital puede deberse a múltiples causas, desde una foliculitis o inflamación de los folículos pilosos entre otros motivos por fricción o depilación, hasta infecciones genitales, entre ellas las de transmisión sexual como el virus del papiloma humano o el herpes genital”.

Es por ello que, en el caso de observar que no se trata de un granito de pus, y que este no se reabsorbe por sí solo, es necesario consultar con un especialista para analizar de qué se trata.

En el caso de que sea común que aparezcan estos granitos en la zona genital habrá que replantearse qué rutinas pueden estar provocando los mismos y qué podemos hacer por cambiarlas.

“El uso de tangas o ropa muy ajustada también puede favorecer las molestias e infecciones de la zona genital”, siendo más recomendable utilizar ropa interior de algodón, según la ginecóloga.

Otro factor a tener en cuenta es la propia depilación. “Esta puede provocar pequeños microtraumatismos en la piel favoreciendo la entrada de los microorganismos y así favorecer las infecciones, por lo que se recomienda realizar en buenas condiciones de higiene tanto antes como después de la depilación”, concluye la experta.