Sea lo que sea que celebres con tu ‘amigo especial’ este 14 de febrero, el sexo siempre será una excelente manera de demostrar que os queréis. Si estás dispuesta a sorprenderle, aquí tienes un decálogo de posiciones fantásticas para probar en función de vuestra situación actual.

1. Si ya vivís juntos

En una relación de convivencia, la masturbación mutua es una forma sorprendentemente buena de reconectarse como pareja. Es algo muy sexy y también muy íntimo. Enciende una vela para que parezca que la magia está ocurriendo. Arrodillaos uno frente al otro, sentados sobre los talones si os es más cómodo. Id despacio y miraos las caras mientras alcanzáis el orgasmo.

2. Amigos con derecho a roce

Lo bueno de los ‘follamigos’ es que nadie trata de impresionar a nadie. Saca tu juguete sexual más hot y ponlo a prueba de perezosos. Túmbate sobre almohadas con el chisme encendido entre tus piernas y pídele que se monte a horcajadas sobre ti con con sus genitales al alcance de tu boca. Dale al ON a tu juguete y que él se encargue de darte placer mientras tú atiendes a tu pareja vía oral. Una serie en Netflix y algo de comida china, y seguiréis manteniendo el rollo informal.

3. Novios pervertidos

Mientras tu pareja está detrás de ti a cuatro patas, deslízate hacia su trasero con un dedo o un consolador bien lubricado. Cuando estéis listos, moved las caderas hacia adelante y hacia atrás sobre el dedo/juguete para mantener el control y obtener a la vez una increíble estimulación dual.

4. Si es con tu ‘crush’

Es poco probable que tengas un orgasmo increíble durante la primera vez con ese amor platónico con el que llevas años soñando con enrollarte, por lo que posiblemente tengas que tomar riendas en el asunto. Si estás segura de que esa noche cae, mete un pequeño vibrador en el bolso. Prueba a hacerlo sentados en el sofá o en la cama, ponte a horcajadas sobre sus muslos y haz uso de ese amigo fiel para asegurarte el clímax.

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5. San Solterín

Si quieres celebrar el Día de los Enamorados con la persona que más se lo merece (léase tú misma), prepárate para poner toda la atención entre tus piernas tumbándote en la cama con las piernas abiertas. Lubrica dos dedos y ponlos en forma de V mientras los deslizas a ambos lados de tu vulva para pasar al siguiente nivel. Pasa de juguetes, siéntete.

6. Solo para románticos

La postura del Yin y el Yang aporta una dosis extra de contacto visual íntimo. Mientras tu pareja se sienta al borde de la cama, súbete sobre su regazo y trata de poner una pierna alrededor de su torso. La otra mantenla en el suelo para mayor estabilidad. Sosteneos la mirada mientras os balanceáis uno frente al otro con empujes dulces y lentos. Ni siquiera hables, solo gime.

7. Deja sitio para el postre

Si acabáis de celebrar el día con una suculenta cena, tomad el postre en casa. Haz que tu pareja se siente al borde de la cama para que puedas tener a mano algunos dulces en el suelo. Rocía sirope de chocolate sobre la cabeza de su pene, moviendo la lengua alrededor para atrapar las gotas. Él puede decorar tu pubis con nata y fresas si le apetece. Ensúciate tanto como quieras, las sábanas se pueden lavar más tarde.

8. La reconciliación

También podéis aprovechar San Valentín para zanjar esos asuntillos pendientes. La mejor manera de reconciliarse es un poco de BSDM exploratorio. Inclínate y deja que tu pareja te sujete las muñecas a un pomo resistente. Tu compañero puede emitir órdenes como "Abre más las piernas" o "Pídeme que te toque". O quizás quieras ser tú la que decida cuándo puede terminar... No olvides hablarlo primero y establecer una palabra de seguridad por si alguno de los dos no se siente cómodo. junto con besos relajantes te dejarán jadeando.

9. Si tienes una relación a distancia

Invierte en un juguete sexual con control remoto habilitado para Bluetooth para que podáis tener sexo ‘en vivo’ aunque estéis en ciudades distintas. Enciende la cámara o susurra una historia sexy por teléfono. Podrás sentir sus gemidos en tu cuerpo.

10. Toda la vida juntos

Enciende algunas velas, pon música relajante, abre una botella de champán y llena la bañera para crear vuestro propio universo privado. Frotaros suavemente, teniendo mucho cuidado con cada parte y apreciando cada centímetro. Recuéstese en el pecho de tu compañero y deja que te regale el orgasmo con una mano jabonosa o el chorro de la ducha. Mientras te recuperas, tómate tu tiempo para apreciar el momento. Márcate un “aquí y ahora” y disfruta devolviendo el favor.