Si tuviéramos que definir el uso que las personas solteras hacen de Tinder, seguramente podríamos dibujar una especie de círculo vicioso: descargar la aplicación, ponerse a tope con ella, luego dejarla de lado, borrarla, y al final, volver a caer en la tentación y descargarla otra vez. Y es que, en realidad, en nuestra vida analógica antes del uso de estas apps, también teníamos nuestras épocas de salir a conocer gente y épocas en las que nadie podía darnos tanto placer como nuestra manta y una buena peli.

Así, si hubiera que decir un momento ideal para volver a descargar la app con ánimos renovados sería sin duda el verano, aún más si salimos de viaje en nuestras vacaciones.

Como explica la sexóloga Inma Ríos, hay varios motivos que nos pueden convencer para darle a Tinder una nueva oportunidad como buscador experto de amores de verano:

1) Estamos más predispuestos: “En verano disponemos de más tiempo libre real, por las vacaciones, y percibido, por la amplitud de las horas de luz. También tenemos asociada la época estival con los ‘amores de verano’ y nuestro cuerpo parece reaccionar solo ante esta relación, aumentando nuestra libido”, insiste la experta, aportando que nuestro deseo puede ser el primer factor a tener en cuenta para mejorar nuestra experiencia en estas redes.

2) El anonimato de un lugar nuevo: Cuando viajamos estamos en terreno desconocido, pero también los lugareños nos desconocen a nosotras. De esta forma, usar la app en un lugar nuevo “Es un modo de asegurarse la confidencialidad y la posibilidad de empezar de cero con alguien que no te conoce de nada”. Algo que no viene mal de vez en cuando.

Ligando en Tinder | iStock

3) Nuevas posibilidades: Aunque vivamos en una ciudad mediana, llega un momento en el que acabamos viendo a la misma gente. Con Tinder ocurre lo mismo, y por eso salir fuera permite ampliar fronteras, conocer gente diferente e incluso hablar con nativos que nos ayuden a modo de guía turístico o a practicar el idioma. “El hecho de que viajemos y visitemos lugares diferentes en verano también nos puede motivar a activar Tinder, eliminando así las posibles suspicacias por encontrar y saber que te van a detectar, sobre todo en pueblos pequeños, personas de tu entorno”, apunta Ríos.

4) Más búsquedas afines: Si bien el verano aumenta nuestra libido, lo mismo ocurre con el resto de usuarios, por lo que seguramente en verano sea un momento para encontrar más variedad de perfiles. En este sentido, “Tinder puede facilitar las cosas, ya que está muy extendida”.

5) Relaciones sin compromiso: Si nuestro objetivo es el de buscar una relación estable o al menos conocer a alguien y lo que surja, quizás buscarlo en un lugar lejano no sea la mejor idea. Pero si lo que queremos es sexo sin compromiso, no habrá un momento mejor para hacerlo. Y es que, según la experta, “Es posible poner tierra de por medio tras la cita con facilidad y sin mayores explicaciones”.

6) Quedar en lugares neutros: Uno de los problemas de quedar con un desconocido en Internet es la inseguridad que supone dar muchos detalles de nuestra vida o que sepa donde vivimos, etc. Si estamos de vacaciones, tenemos la posibilidad de quedar en un lugar neutro como un hotel. “Es mejor ofrecer los datos justos para evitar sustos, ya que cualquiera puede utilizar esta aplicación y no sabes si puede haber alguna intención indeseable detrás. En este sentido, sobre todo si se viaja sola, es importante informar (a algún familiar o amigo) de dónde vas y con quién has quedado, quedar en un sitio conocido, tener algún plan establecido por si te ves en la necesidad de poner fin a la cita”, concluye Ríos.