Novalife » Sexualidad

SUELO PÉLVICO Y VERANO

¿Estás pensando llevarte las bolas chinas a la playa o la piscina? Ojo, no es una buena idea

¿Estás pensando llevar las bolas chinas de vacaciones pero te surgen dudas? Apunta todo lo que debes saber de ellas antes de ponerte a ejercitar el suelo pélvico en verano.

¿Estás pensando llevarte las bolas chinas a la playa o la piscina? Ojo, no es una buena idea

iStock ¿Estás pensando llevarte las bolas chinas a la playa o la piscina? Ojo, no es una buena idea

Publicidad

Llega el verano, tenemos más tiempo, estamos más ociosas y ¿qué nos apetece hacer? Todo aquello que vamos dejando a lo largo del año. Una de esas cosas es “ponernos a punto” y después de llevar todo el curso escuchando lo importante que es tener bien ejercitado el suelo pélvico, es ahora, cuando estamos de vacaciones, cuando nos dedicamos en cuerpo y alma a nuestro bienestar físico. No es extraño que a más de una se nos haya pasado por la cabeza llevarnos las bolas chinas a la playa, echarlas a la maleta y pensar que vamos a volver hechas unas fit pélvicas. Entre paseo y paseo, las palas a la orilla del mar, los castillos de arena y un poco de relax, ¿por qué no dejar que el suelo pélvico se vaya activando con ellas puestas? Te vamos a decir que no es la mejor idea porque para tener un suelo pélvico top se necesita consciencia, trabajo y saber bien cómo usar las bolas chinas.

Todas conocemos o hemos oído hablar de las bolas chinas. Son dos esferas, en algunos casos una sola, que contienen una más pequeña en su interior. Cuando son más de una están unidas por un hilo para facilitar la inserción y extracción de la vagina. Para unas es un artículo más erótico que terapéutico y para otras una forma muy seria de tener un suelo pélvico bien tonificado. Lo más importante es saber bien para qué se deben utilizar y es que, que contenga una bolita dentro, es muy importante. Es la parte esencial de esta herramienta ya que el peso de esa pequeña bola y la vibración que hace al moverse es lo que provoca que el suelo pélvico se active, se ponga en marcha y empiece a trabajar cuando las llevamos dentro.

Así nos lo cuenta Andrea Hipólito, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico de la clínica Sandá. Nos explica que es muy importante elegir bien cuáles vamos a usar y que la actividad que realicemos con ellas dependerá mucho del estado de cada una de nosotras. Lo primero que nos recomienda es que elijamos un material seguro y fácil de lavar y lo segundo que antes de lanzarnos a comprar unas y usarlas pasemos por una consulta especializada para saber cómo está nuestro suelo pélvico y si es lo más adecuado para nosotras.

¿Para qué sirven las bolas chinas?

Es la pregunta que más nos hacemos. Muchas vemos las bolas en tiendas eróticas y confundimos su uso. Hay tantas que no sabemos cuál elegir, empezamos a cuestionarnos si hay unas bolas chinas mejor que otras o cuáles son las mejores bolas chinas. La experta en suelo pélvico recalca que las bolas chinas tienen un “Carácter rehabilitador ya sea para tomar conciencia del suelo pélvico, ganar tonicidad o recuperar la función sexual”.

Las bolas chinas sirven para tonificar el suelo pélvico, pero va mucho más allá del puro ejercicio. Como dice Hipólito, “Ante todo repercuten en la toma de conciencia del suelo pélvico, muchas personas no saben ni dónde ubicarlo ni cómo funciona. Al introducir algo vía intracavitario, lo palpamos y le damos existencia. Es la primera barrera que hay que pasar para cualquier recuperación del suelo pélvico”. Por otra parte, con “Una buena rehabilitación y un uso adecuado de las bolas chinas, recuperamos tono y mejoramos tanto a nivel sexual como la percepción de contacto, por lo tanto de placer porque aumentamos la capacidad sensitiva”.

Bolas chinas
Bolas chinas | iStock

Bolas chinas para mejorar el sexo

Y es que no sólo sirven para poner a punto los músculos que forman parte del suelo pélvico, sino que nos ayudan a generar mayor lubricación natural, a fortalecer las paredes vaginales y tener mayor sensibilidad durante las relaciones. Pero, ¡cómo hace todo eso!, sí nosotras también alucinamos con esto. Los músculos pélvicos recorren toda la zona pélvica, y claro esto también implica el conducto vaginal, labios vaginales e incluso los bulbos del clítoris. ¿Ahora te encaja más? Por eso llevar las bolas no es sólo una forma de hacer ejercicio, sino que también estamos trabajando la sensibilidad sexual. A ver quién da más, ojalá en el gimnasio también nos lleváramos ese punto de placer.

¿Cómo fortalecer el suelo pélvico con las bolas chinas?

Nos ha quedado más claro que son una buena opción, pero ¿qué bolas chinas debemos comprar y con qué peso? La experta nos cuenta que encontraremos muchos tipos, las que van una sola, las que van dos unidas por una faja... pero tras años de experiencia profesional ella siempre recomienda no pasarse de peso, no aumentarlo y usar las de una sola bola. Son las que “Más utilizo en consulta” nos cuenta, aunque afirma que “Todo dependerá de lo que se quiera conseguir”. “Las de dos esferas son para alcanzar mayor percepción porque ocupan más. Y en cuanto al peso, no soy muy partidaria de aumentar el peso que debe sostener la musculatura del suelo pélvico, ya que solo con tener más llena la vejiga ya se aumenta la carga que debe soportar. No sería necesario aumentarlo en exceso para no estresarlo y conseguir un efecto no deseado”, aclara.

Y nos recuerda que lo que nunca debemos olvidar es que “Tenga una esfera dentro para generar la vibración que tanto nos ayuda”.

Podemos encontrarlas con un gramaje de 20gr aproximadamente las más pequeñas. Esas serían suficientes para un tono normal, es decir, que se introduzca y lo sujete. Una vez con la bola introducida en la vagina, podemos hacer contracciones, como se hacen con los Kegel, para hacer un ejercicio más activo o simplemente dejar que el suelo pélvico trabaje por sí sólo. Eso sí, estando de pie y en activo.

Cuándo sí se pueden usar las bolas chinas y cuándo no

Lo mejor siempre es tener una valoración de una fisioterapeuta para saber cómo tenemos el tono del suelo pélvico. Además de eso, hay una serie de directrices que nos afectan a todas:

● Durante el embarazo y el puerperio no se recomienda el uso de bolas chinas.

● Si tienes problemas de prolapso o el tono está muy debilitado, no deberías usarlas. Antes hay que consultar con una especialista.

● Haz un uso consciente y progresivo en cuanto a peso y tamaño de las bolas chinas. No te pongas vigoréxica del suelo pélvico.

● No es recomendable que las lleves a la playa, a la piscina o al chiringuito. Como dice Hipólito, el mejor uso es en casa moviéndonos o hacer algún recado corto. “No sobrepasemos su uso de 15-20 min”. Además, el contacto con la arena, la sal del agua o el cloro en el caso de la piscina, no es muy recomendable. No queremos saber cómo puede acabar ese tándem si nos ponemos a poner y quitar las bolas en esos espacios. La higiene en estos casos es muy importante.. Por otro lado, no solemos ir para 10 minutos, así que sobrepasaríamos el tiempo recomendado y podemos acabar con unas agujetas pélvicas y perder el sentido del ejercicio.

● No te las pongas y esperes la magia. Como dice la fisioterapeuta “La vibración de ambas esferas se consigue con el movimiento, así que no sirven para estar sentadas en el sofá”. Hay que moverse durante el rato que las llevamos puestas.

Publicidad