El "upskirt" es una técnica con la que se toman fotografías por debajo de la falda a las mujeres, sin el conocimiento ni consentimiento de estas. Esta práctica se considera una forma de fetichismo sexual o de voyeurismo, ya que se basa en el hecho de tomar una fotografía o vídeo de alguien en un momento privado, sin que sea consciente de que se está llevando a cabo. Por supuesto, se trata de algo totalmente ilegal, ya que no se cuenta con el consentimiento de la víctima.

Todavía hay muchos países en los que la técnica del upskirt no es considerado un delito, como puede ser el caso de Reino Unido y Estados Unidos. Sin embargo, en España este tipo de fetichismo sexual sí que se considera un delito sexual, más específicamente se considera un delito de abuso sexual.

Las víctimas que sufren el upskirt suelen ser exclusivamente mujeres, y dentro de estas se pueden incluir a menores de edad (adolescentes). Cuando las mujeres son conscientes de que han sido fotografiadas o grabadas en vídeo normalmente se suelen sentir humilladas y/o acosadas ya que se ha invadidosu privacidad. Sin embargo, suele ser bastante tarde porque para cuando una mujer puede identificarse como protagonista, las imágenes ya habrán sido subida a distintas redes o páginas web pornográficas.

El término upskirt es actual pero, en sí, el concepto siempre ha existido en la sociedad. El mirar debajo de la falda de las mujeres es algo que siempre se ha considerado obsceno e inadecuado. Con la aparición de las minifaldas en los años 60, se promovieron varias prohibiciones en este sentido.

El último caso de upskirt que ha alcanzado relevancia pública se ha dado en Madrid, donde un hombre ha sido detenido por la Policía por grabar a escondidas a más de 500 mujeres por debajo de la falda. Estos vídeos acababan subidos a una cuenta de una web pornográfica. Las autoridades han compartido el vídeo del momento de la detención: