Día del Orgasmo Femenino

Día del Orgasmo Femenino

8 consejos para llevar tu masturbación a otro nivel

Vamos a lo importante: no hay una forma "correcta" de masturbarse, y no lo estás haciendo mal. Si te gusta usar tus manos, las almohadas, el agua de la ducha o los juguetes, está bien. Si lo haces una vez a la semana, de lunes a domingo o tres veces al día. Todo vale si se trata de alcanzar el orgasmo deseado.

Mujer y placer
Mujer y placer | iStock

Laura Sánchez (@LauraSlara) | Madrid | 08/08/2018

Masturbarse es bueno para ti, quítate de la cabeza falsas ideas de abuelas. Está más que comprobado que la masturbación libera estrés y ansiedad. Se obtiene una relajación corporal total después del orgasmo, lo cual es ideal para estados de estrés. Se elimina oxitocina, una potente hormona que hace que la mujer quiera vincularse más con su pareja, algo que sin lugar a dudas aumenta las posibilidades de llegar al clímax con tu compañero sexual. Y por si fuera poco, tocarse también mueve el flujo de sangre hacia los genitales, con lo que la vagina se mantiene sana.

Seas principiante o experta en el arte de la masturbación, aquí tienes unos cuantos consejos y turquitos sobre cómo llevar tu juego solitario al siguiente nivel del orgasmo:

1. Coge un espejo

Antes de ponerte manos a la obra necesitas conocer tu cuerpo. Investiga un poco. Busca en Internet un mapa clínico de la anatomía femenina, coge un espejo y disponte para mirarte ahí abajo y familiarizarte con la zona. Localiza el clítoris. Para la mayoría de las mujeres, estimular este punto es crucial para alcanzar el orgasmo. Aunque no el único. Tus zonas erógenas no se acaban en el clítoris. Tu cuerpo es un tesoro de lugares de placer menos obvios. Deja que tus manos vaguen por zonas como los pezones o la parte interior de los muslos, para ver qué es lo que más te excita.

2. Crea un poco de ambiente

Ordena la habitación, encienda un par de velas, prepárate un baño y haz cualquier cosa que te ayude a concentrarte en la calma y la felicidad. Es difícil sentirse sexy si el cuarto está lleno de ropa sucia y envases de comida china vacíos. Percibir cierto orden puede ayudarte a relajarte y a conectar con tu propio placer.

3. Para de pensar

La mayor amenaza para llegar al orgasmo es mantener encendido el botón ‘multitarea’ de tu cabeza. Estamos tan acostumbradas a hacer mil cosas a la vez (trabajo, niños, pareja, familia, amigos) que sin darnos cuenta seguimos en ese modo durante el sexo y la masturbación. Para. Enfoca tu mente hacia la atención plena, hacia el aquí y ahora. Y mientras te acaricias, si descubres a tu mente tratando de escapar, reconócelo y vuelve a enfocarla tranquilamente.

Placer | iStock

4. Fantasea

Cada mujer tiene una fantasía sexual distinta. Y no tiene que ser sobre ti y tu pareja. Tampoco tiene que ser sobre látigos y cadenas o lo que sea que hagan en las novelas eróticas o en las películas porno. Algunas mujeres incluso fantasean con estar con otra mujer o con una escena homosexual. Si eres lesbiana y te masturbas pensando en un hombre, bien también. Las fantasías no implican orientaciones sexuales reales. La imagen de dos mujeres o dos hombres puede resultar más excitante que la tradicional escena de un hombre y una mujer. No importa a dónde te lleve tu imaginación, nadie cuestionará tu sexualidad.

5. Lubrícate

Si el lubricante es ideal para el sexo, también lo será para la masturbación. Las píldoras anticonceptivas pueden causar sequedad vaginal, y un punto a tener en cuenta para llegar al clímax por una misma tiene que ver con lo húmeda que estés. Además, hará más cómoda la estimulación de tus genitales. Hay tres tipos de lubricantes: a base de agua, a base de silicona y a base de aceite. Si la sequedad no es un problema para ti, opta por una base acuosa. Pero si es preocupante, usa el de silicona, pues reduce la fricción. Eso sí, plástico y silicona no se llevan bien, así que cuidado con el juguete que usas. El de aceite, por su parte, funciona mejor en el sexo.

6. Cambia de técnica

Si siempre usa tus manos, prueba una almohada. Si siempre te colocas de espaldas, prueba a darte la vuelta. Los dedos son la mejor forma de comenzar con la masturbación, sobre todo si eres ‘primeriza’. Te ayudarán a conocer las áreas de tu cuerpo que ponen en marcha el mecanismo de la excitación. Frotándote con las sábanas, tumbada en la bañera, con tu juguete nuevo o con la ducha en la mano a modo de vibrador pulsátil. No hay una única postura para gobernarlas a todas. Se trata de experimentar y encontrar la mejor para ti.

7. Tómatelo con calma

Si no tienes tiempo, una estimulación rápida del clítoris puede sacarte del apuro, pero obtendrás una mejor calidad de orgasmo si retrasas un poco el momento del clímax. Justo cuando estés a punto de llegar, detente, respira hondo y vuelve a activar tu motor sexual de nuevo.

8. Añade más horas de masturbación a tu agenda

Cuanto más te masturbas, más quieres hacerlo. Normal, te pone de buen humor, te ayuda a dormir mejor… Entonces, ¿a qué esperas para hacerle un hueco extra en tu rutina semanal? Keep calm y sigue masturbándote.

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