El apego no es bueno, ni siquiera el que sientes por tus juguetes sexuales. Ya sea para desintoxicarte de ellos, porque tu favorito se ha quedado sin pilas o porque quieres recuperar el placer de tus propias yemas, te proponemos cinco maneras de masturbarte sin ningún tipo de ayuda extra, para que cojas de nuevo las riendas de tu sexualidad y descubras todas las posibilidades de tu cuerpo.

1. Dedos pegajosos

Intenta algo tan simple como acariciar suavemente tu clítoris. No uses lubricante, un poco de ‘pegajosidad’ natural te vendrá mejor para este juego íntimo. Puede que no lo consigas de inmediato, pero continúa tocándote sin prisas, recreándote en cada arranque y en cada parada. Después, y solo después, pon una poquito de lubricante en tu clítoris y mueve lentamente un dedo alrededor de él. No pases de inmediato a movimientos más vigorosos, incluso si realmente lo deseas. De esta manera tu orgasmo se desarrollará pausadamente, en medio de una serie de olas de placer sorprendentemente poderosas.

2. La bomba de baño

Si aún no te has masturbado bajo el agua, hazlo inmediatamente. Y si no tienes la suerte de contar con un cabezal de ducha desmontable, prueba a sentarte en el bidé. Sí, ese peculiar ‘asiento’ del baño que nunca has sabido para qué sirve realmente. Ahora vas a sacarle su verdadero partido. Siéntate de manera que el grifo roce tus zonas erógenas. Desliza tu trasero hacia abajo hasta que tu vagina esté quede justo debajo de la corriente. Ajusta la presión del agua a tu gusto y… prepárate para disfrutar de un orgasmo submarino. Consejo profesional: ¡Prueba la temperatura del agua primero!

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3. Tres en uno

Si te aburres de tu rutina masturbatoria, esta fórmula es para ti. Usa una mano para hacer todo lo que haga feliz a tu clítoris. Usa la otra para colocar el dedo índice contra la pared superior de la vagina. Consejo profesional: cuando se te canse la mano, un meñique (bien lubricado) en el trasero hace maravillas.

4. El descapotable

Ponte a horcajadas sobre una almohada, llena tu mano con un lubricante de silicona de larga duración y pasa los dedos hacia arriba y hacia abajo de tu vulva, frotándola en círculos. Bájate y ‘monta’ tu mano resbaladiza. ¿Te gusta el sexo con más o menos roce? ¿Mezclar y combinar? Sacarás toda esta valiosa información después de practicar este tipo de masturbación sin juguetes, algo que sin duda hará que el sexo con otra persona sea mucho (pero mucho) más placentero. ¡El conocimiento es poder!

5. Penetración digital

La mayoría de las mujeres no pueden tener un orgasmo solo con penetración, pero la penetración es capaz de hacer que un orgasmo sea más profundo y dure más tiempo. Como esto ya lo sabes, seguro que ya habrás invertido en un consolador, pero quizás no conozcas esta técnica ideal para cuando no lo tengas a mano. Túmbate en la cama, levanta las rodillas y abre las piernas. En esta posición podrás acceder a tu vagina con el dedo corazón e índice y simular la penetración de un pene. Y una vez dentro, puedes estimular el punto G, que se encuentra en la parte superior de la vagina, a unos 5 centímetros de la entrada. Si aún no lo tienes controlado, este es el momento… y la técnica.