Hay fechas en las que parece que todo gira en torno a las parejas. No hace falta nada más que ver las películas románticas navideñas que se repiten sin parar en la sobremesa o los anuncios en la tele cuando se acerca San Valentín. Sin embargo en verano se respira un ambiente muy diferente. Apetecen los viajes con amigos, los ratos a solas leyendo un buen libro, conocer a gente nueva tomando unas cervezas o tomarse un tiempo para disfrutar simplemente de no hacer nada. Digámoslo claro, en verano lo que apetece es estar soltera.

Al fin y al cabo tiene todo el sentido. El verano se relaciona con la felicidad y, por lo visto, la soltería (en el caso de la mujer) también. O al menos eso es lo que defiende Paul Dolan, profesor de Ciencias del Comportamiento en la Escuela de Ciencias Políticas y Economía de Londres, que insiste en que las mujeres solteras y sin hijos son el grupo de población más sano y feliz que existe.

Pero, ¿por qué precisamente el verano es el mejor momento para estar soltera? Según la sexóloga Irene Valverde, el principal motivo no es que el verano sea el mejor momento para conocer gente nueva — que también es un punto a favor—sino que es la mejor época del año para disfrutar del tiempo a solas.

“Vivimos muy desconectadas de nuestra esencia y del mundo que nos rodea; el trabajo, las obligaciones diarias, la falta de descanso, etc., hacen mella en nuestro tiempo en solitario”. En este sentido, la experta insiste en que no hay que olvidar que “El ocio con uno mismo es muy positivo y necesario. Pasar tiempo de calidad a solas ayudará al auto conocimiento”.

Jóvenes disfrutando del verano | iStock

Si bien es obvio que en una relación sana también podremos disfrutar de nuestro espacio, lo cierto es que la soltería supone menos responsabilidades con los demás que con uno mismo. De la misma forma ocurre con el sexo, en el que a solas nos concentramos más y tenemos mayor facilidad para lograr el orgasmo, porque no estamos pensando en otra persona. En este sentido, el verano también parece el momento perfecto para disfrutar más de nuestro auto erotismo.

“Al disponer de más tiempo, sin tener que cumplir con todas las tareas del día a día, podemos centrarnos en nosotras. Puedes comenzar a explorar cuáles son tus zonas erógenas si aún no las conoces. Si por el contrario ya las tienes conocidas, puedes optar por experimentar. Es un buen momento para ponerte unas velas y utilizar un aceite con el que recorrer todo el cuerpo”, expone Valverde.

Más allá del tiempo a solas, a la hora de disfrutar de compañía, única o variada, parece que las ocasiones para ligar son casi infinitas. “Escapadas, festivales, barbacoas, etc., son actividades muy habituales y con gran número de participantes”, además, “En vacaciones nuestro humor mejora considerablemente. Por lo tanto, es un momento perfecto para interactuar”.

De hecho, las personas parecen estar más predispuestas no solo a conocerse, sino también a tener sexo. “El calor también tiene un papel importante. Las altas temperaturas nos permiten salir a la calle con poca ropa que, si se da un acercamiento, hará que exista un mayor contacto entre los cuerpos; algo que a priori es imposible que suceda en invierno, debido a las capas de ropa”.

“También es un momento en el que puedes conocer a gente nueva que no sea de tu círculo habitual”, concluye la sexóloga. Y es que el verano es la mejor época para disfrutar de nuestro cuerpo y de nuestra mente, de todas las formas posibles.