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Remedios caseros para las quemaduras solares

No te diste cuenta y ahí lo tienes: los hombros y el escote a fuego vivo, quema, duele, arde… Sí, una quemadura solar es una agresión a la piel en toda regla, ¿qué puedes hacer?

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Bien sea porque te dejaste la crema solar en casa o porque no te pusiste suficiente o porque no la renovaste… a saber, pero te has quemado. Ahora, el daño ya está hecho: “Una quemadura solar es una señal de alarma de nuestro organismo, que no debemos ignorar, de que se está produciendo un daño a nuestra piel. Justo en el momento en el que somos conscientes que se ha producido una quemadura solar, lo primero que hemos de hacer es apartarnos del sol. El daño ya está hecho y debemos impedir que vaya a más. A continuación, refrescaremos la zona. Echar agua fría nos ayudará a bajar la temperatura y nos aliviará. En ningún momento el agua debe estar helada”, dice la doctora Maroto, especialista en Medicina Estética y miembro de Top Doctors.

La doctora añade: “También, desde el primer momento, debemos hidratarnos por dentro. Beber mucha agua o zumos naturales nos ayudarán a recuperar los líquidos que perdemos al quemarnos. Si la quemadura evoluciona en fiebre, escalofríos, hopotensión y/o la formación de ampollas, debemos acudir al médico. No debemos tocar ni reventar las ampollas porque podemos producir una infección. En ningún caso aplicar pomadas antibióticas, si no la prescribe el médico”.

Si la quemadura no requiere atención médica y prefieres un remedio natural, libre de componentes químicos y totalmente ecológico, tenemos opciones. Y estas son las que recomienda la experta:

- Aloe Vera: “La composición del Aloe Vera, con una gran cantidad de colágeno, nos ayuda a calmar, hidratar y reparar la piel, cuando se ha producido una quemadura solar. Si disponemos de una planta, es tan sencillo como cortar una rama y aplicar directamente la pulpa de su interior. Si no es así, podemos comprarlo en gel”, dice.

- Aceite de coco: “Destaca por su alto contenido en vitamina E, un potente antioxidante. Al ser un producto de rápida absorción penetra fácilmente en la piel llegando a todas las capas dérmicas, lo que le hace una buena opción para utilizarlo como hidratante y reparador ante las quemaduras solares”.

Un consejo: tanto el Aloe Vera, como el aceite de coco, van muy bien aplicarlos después de una ducha fría.

Aloe vera | iStock

- Avena: “Por sus beneficios para la piel, la avena no solo podemos utilizarla como mascarilla natural para el cuidado de nuestra piel, sino también con un remedio para las quemaduras solares. Para este fin, la aplicaremos en compresas”, explica Maroto.

- Leche y yogur: “Los ácidos grasos y lácteos de la leche refrescarán la piel y promoverán su recuperación. Para su aplicación podemos utilizar una gasa y dar suaves toques para no irritar la zona. Si aplicamos yogur, este debe estar frío. Dejarlo durante 10 minutos y aclarar con agua fría. Además de los beneficios propios de un producto lácteo, el yogur nos aporta sus proteínas que proporcionarán humedad, por tanto, hidratación a la piel quemada”.

- Pepino y patata: “Por sus propiedades calmantes y astringente, el pepino nos producirá alivio y calmará la piel. Solo tendremos que cortarlo en rodajas y ponerlas sobre la zona quemada. De igual modo se aplica la patata. Su almidón calmará la irritación. En ambos casos, patata y pepino, si están fríos, mejor”.

- Taninos del té: “Tras preparar la infusión, deberemos dejar que se enfríe por completo. Para acelerar el proceso de enfriamientos podemos echar algún cubito de hielo. Posteriormente, aplicaremos sobre la piel”, explica.

- Vinagre: “Los ácidos acéticos que contienen el vinagre sirven muy bien para calman la irritación. Para su aplicación preparemos una solución con 1 litro de agua, donde añadiremos una cucharada de vinagre. Lo aplicaremos como cataplasmas”.

- Bicarbonato Sódico: “La quemadura produce una acidificación de la piel. Para su reequilibrio mezclaremos bicarbonato sódico con agua y preparamos una pasta que aplicamos. Dejamos secar y retiramos con agua fría. Será un buen remedio para calmar el dolor”.

Qué no debemos aplicar

Lo que no debemos aplicar en ningún caso es más sol. Ni aun con protección solar. “Evitaremos ponernos prendas que oprima la zona quemada y que la dañarán aún más.

Existen algunos remedios extendidos y que deberemos evitar, porque no solo no aliviarán el problema, sino que pueden empeorarlo, como:

- Pasta de dientes: “Puede producir infecciones al obstruir los poros de la piel. Además, dificultará la transpiración y, por tanto, promoverá a mantener el calor en la zona”.

- Clara de huevo: “A pesar de su capacidad regenerativa, también puede producir una infección al adherirse demasiado. También debemos evitaremos rascar o tirar de la piel cuando empiece a desprenderse. No utilizaremos productos que contengan sustancias anestésicas, como benzocaina y lidocaína, que pueden producir alergias”, finaliza.

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