Aunque pueda ser considerado normal, el contagiarse de gripe cuando empieza el invierno, también es cierto que este virus es uno de los más molestos a la hora de llevar a cabo las rutinas diarias y es que los estornudos, los dolores de cabeza o garganta y el malestar en general hacen la vida un poco más cansada.

Evitar los cambios de temperatura abruptos entre el frío de la calle y las calefacciones ayudan a prevenir los resfriados, pero muchas veces es inevitable no caer en esta dinámica. Por eso, ingredientes como el ajo, los limones y la miel serán buenos aliados para aumentar las defensas del cuerpo.

ZUMO DE LIMÓN:

Los limones tienen un alto contenido de vitamina C, por lo que son un antioxidante perfecto para fortalecer el sistema inmunológico. Además, también ayudan a descongestionar las vías respiratorias y a mantener una buena circulación de los fluidos en el cuerpo gracias a sus electrolitos.

Una de las ventajas de esta fruta es que puede ser tomada de diversas maneras para prevenir o mejorar los síntomas de la gripe.

INFUSIÓN DE LIMÓN CON CAYENA PARA PREVENIR LA GRIPE:

Ingredientes:

• ¼ de cucharadita de pimienta de cayena

• 1 cucharada de vinagre de manzana diluido en 100ml de agua

• 1 limón

Preparación:

• Mezclar todos los ingredientes con el agua y dejad que hierban.

• Consumir muy caliente antes de ir a dormir

La pimienta de cayena tiene un efecto termogénico que ayuda a elevar la temperatura del cuerpo lo que ayuda a prevenir o curar el resfriado. Otra alternativa para usar limones es mezclarlos con miel. Este remedio natural es uno de los más populares porque no sólo tiene buen sabor, sino que también ayuda a calmar la tos y tiene propiedades antibacteriales.

INFUSIÓN DE JENGIBRE:

El jengibre no sólo tiene propiedades expectorantes que ayudan a calmar la tos, también fortalece las defensas del cuerpo para prevenir y combatir la gripe.

Ingredientes:

• 2 tazas de agua

• 28 gramos de jengibre picado

• 1 cucharada de miel

• ½ cucharada de zumo de limón

• Canela molida (opcional)

Preparación:

• Hervir el agua y cuando esté caliente, agregad el jengibre picado y esperad entre 5 y 8 minutos.

• Luego, apagad el fuego y agregadle la miel, el zumo de limón y la canela molida.

• Dejad reposar durante 10 minutos y consumir.

Jengibre y limón son mano de santo | iStock

• Podéis consumir entre 2 o 3 tazas al día y si tenéis un resfriado avanzado, podéis tomar esta infusión durante tres días continuos dos veces al día.

• Recordad que si tenéis tos es importante tomar el té caliente.

AJO PARA PREVENIR LA GRIPE:

El ajo es un antibiótico muy poderoso contra los virus. Es rico en alicina, una sustancia con propiedades antisépticas que ayudan al cuerpo a combatir la gripe y otras infecciones.

Se puede tomar en infusión, preparando ajo picado, y agregando miel y limón.

Ingredientes:

• 6 dientes de ajo

• Zumo de 1 limón

• 1 vaso de agua

Preparación:

• Poned el vaso de agua a hervir y dejad que se enfríe.

• Mientras, pelad los 6 dientes de ajo y cortadlos en varios trozos.

• Luego, añadid los dientes de ajo junto el agua hervida en la licuadora junto al zumo de limón.

• Mezclad todo hasta obtener una especie de jarabe y guardadlo en un frasco de cristal.

• Podéis tomar 3 cucharadas al día hasta que los síntomas mejoren.

Otra alternativa es masticar un diente de ajo crudo. Esto, aunque no guste a la mayoría por su fuerte sabor, ayuda mejorar las molestias de la garganta y previene las infecciones virales cuando se está cerca de alguien enfermo.

Otras alternativas:

• Realizar ejercicio físico es de gran beneficio para el organismo ya que previene muchas enfermedades. Además, disminuye los niveles de estrés, siempre que se practique de forma regular y sin excederse.

• Consumir alimentos con vitamina C en nuestra dieta diaria como: naranjas, brócoli, espinacas y kiwis, por nombrar algunos de ellos, ayuda a combatir los virus y fortalece el sistema inmunitario.