Carmen tiene el Virus del Papiloma, una de las cepas cancerígenas. Sigue sus visitas cotidianas al ginecólogo, y de momento, no hay células escamosas en la citología (una de las señales en las que se manifiesta un virus del Papiloma activo), pero está valorando vacunarse porque el médico se lo ha aconsejado: ¿merece la pena ponerse esta vacuna cuando eres adulta y has estado en contacto con el virus? ¿su efectividad es similar a si recibes la vacuna siendo adolescente?

La mayoría de los casos de cáncer de cuello de útero están asociados al virus del Papiloma Humano, VPH, una infección de transmisión sexual muy extendida (hemos hablado en numerosas ocasiones del virus, por ejemplo, aquí). Desde hace años, la vacuna está incluida en el calendario de vacunación aunque dichas vacunas protegen contra algunas de las cepas cancerígenas, no todas. Esa vacuna suele ponerse a los 11/12 años, si bien ya se está adelantando en algunos sitios a los 9 años. Además, en un principio se ponía exclusivamente a las niñas y ya se está vacunando a los niños porque ellos son también transmisores de este virus en sus relaciones sexuales. Lo ideal es recibir la vacuna antes de que se tenga el primer contacto sexual, de ahí que se vacune a las edades de las que hemos hablado anteriormente.

Dicho lo cual, ¿es conveniente ponértela si ya has tenido relaciones sexuales y si además, te has contagiado del virus? En esto hay opiniones para todos los gustos: algunos médicos defienden que hacerlo te protegerá de otras cepas a las que podrías estar expuesta en el futuro. Y otros, sin embargo, dicen que no merece la pena. Hay que recordar además, que la vacuna, en edad adulta, no está incluida en ningún calendario de vacunación y que no es especialmente económica (y se necesitan varias dosis).

Vacuna | iStock

“La vacuna no cubre todas las cepas cancerígenas y por otro lado, la mayoría de las lesiones pre malignas revierten espontáneamente en mujeres jóvenes aunque es verdad que en mujeres más mayores cuesta más esa reversión, aunque pueden también revertirse. En todo caso si persisten y van a más, se hace una conización (una pequeña intervención con anestesia de cintura para abajo) y se retira esa parte del tejido dañada. Un cáncer de cuello de útero en una mujer que se hace sus citologías periódicas es casi imposible tenerlo, otra cosa es que no te las hagas y que pasen años sin hacértelas, entonces sí puede suceder. Además, tampoco se sabe cuándo tiempo de cobertura te da la vacuna”, dice la ginecóloga Miriam al Adib Mendiri.

Es decir, la clave, más que vacunarse cuando eres adulta y has estado expuesta al virus, es no correr riesgos (conocer cuáles son las vías de transmisión) y por supuesto, acudir a tus consultas periódicas al ginecólogo. Es cierto que la vacuna puede protegerte de cepas a las que no hayas estado expuesta, es innegable, pero como reconoce la ginecóloga, no se sabe cuánto tiempo de cobertura te da la vacuna: con lo cual, no hay garantía de que no vayas a contagiarte de esas cepas en el futuro.