Por desgracia, la mayoría de los medicamentos no hacen gran cosa para acabar con este tedio, pero siempre podemos recurrir a remedios naturales para disminuir las consecuencias de la expectoración y hacer que sea menos incómoda. Al fin y al cabo, la tos suele marcharse de la misma manera que aparece: ella solita y sin avisar.

Si la tos ha llamado a tu puerta nada más empezar el otoño, toma nota de estas soluciones, no artificiales y recomendadas por médicos especializados, antes de correr a por el bote de pastillas. Por probar que no quede.

Zumo de naranja

Te lo habrán dicho millones de veces: la clave para controlar la tos es asegurarse de estar bebiendo mucho líquido. Pero igual no sabes la razón. Los pulmones necesitan estar bien hidratados para minimizar la formación de moco. El zumo de naranja no solo es una forma más apetecible de hidratarse, sino que contiene mucha vitamina C, y los expertos han descubierto que las dosis elevadas de esta vitamina ayudan a reducir los síntomas, incluida la tos, en pacientes con neumonía.

Tomillo

El tomillo funciona como hierba medicinal de uso doméstico. Las hojas y las flores contienen timol y carvacrol, que actúan como antiespasmódicos, expectorantes y contienen compuestos antibacterianos y antivirales. Todo muy útil a la hora de reducir los ataques de tos. Prueba a poner un poco de tomillo en tus comidas o en infusión a partir de ahora.

Incienso

La boswellia, comúnmente conocida como incienso, se ha utilizado durante siglos para tratar la tos, en particular aquellas que provienen de la inflamación de los pulmones u otras áreas. Sus potentes compuestos antiinflamatorios pueden ayudar a calmar la tos y combatir los patógenos orales que pueden causarla. Disolver esta hierba en agua caliente e inhalar el vapor contribuye a reducir la tos por asma y bronquitis.

Jengibre

Comer especias picantes como el jengibre, la canela y el anís, puede ayudar a fortalecer su sistema respiratorio. En forma de té de hierbas, el agua tibia y el vapor tienen el beneficio adicional de ayudar a abrir los pulmones. Por su parte, jengibre purificado para usar en nebulizador también ayuda a relajar las vías respiratorias y, por consiguiente, a reducir la tos. Más aún si es una tos seca relacionada con el asma.

Jengibre | iStock

Chiles

No solo las especias. Los alimentos picantes también son un remedio natural para fortalecer el sistema respiratorio. Los que contienen capsaicina, como los chiles, pueden reducir significativamente la congestión y la tos proveniente del goteo nasal constante de alergias o rinitis. Hay estudios que han demostrado mejorías en pacientes que usan aerosol nasal con capsaicina.

Raíz de malvavisco

Puede que suene a una poción de Harry Potter, pero la raíz de malvavisco se ha utilizado durante siglos para tratar los síntomas del resfriado, incluida la tos, y puede seguir haciéndolo. Esta hierba contiene un compuesto llamado mucílago, que recubre la garganta y alivia la irritación. Los expertos recomiendan tomarla en forma de cápsulas o beberla en infusión.

Leche de almendras

La idea de que comer o beber productos lácteos provoca un aumento de la mucosidad y de la tos es un mito. Los médicos aseguran que no empeora ningún síntoma de un resfriado ya existente. Sin embargo, muchas personas asocian los lácteos con la congestión porque la leche tiene una textura y una viscosidad similares a la mucosidad, lo que puede hacer que sintamos como si se nos estuviera atascando la garganta. Si tiene una tos seca y quieres algo cremoso para cubrir la garganta y aliviar el picor en la garganta, prueba a cambiar la leche de vaca por una leche más ligera, como la de almendras o la de coco.

Miel

Es uno de los remedios caseros más empleados para tratar la tos. Una gran cucharada de miel no solo es deliciosa, sino que también ha demostrado ser realmente efectiva para suprimir los efectos de la tos. Incluso más que algunos caramelos o pastillas de dextrometorfano, un ingrediente común en los medicamentos antitusivos.

Gárgaras de agua salada

La tos no aparece únicamente por problemas en los pulmones. De hecho, el dolor, la irritación y la inflamación de la garganta son algunas de las causas más comunes para provocarla. Una buena manera de ayudar a calmar la garganta y la tos es hacer una solución tibia de agua y sal, y hacer gárgaras durante 30 segundos.

Sopa caliente

La sopa de pollo es un remedio para el resfriado tradicional en muchas culturas. No solo combina varios remedios para la tos comprobados (agua tibia, vapor, hierbas, sal, líquidos), sino que también parece tener propiedades por sí misma. Está demostrado que una sopa calentita reduce significativamente los signos de infección por resfriados y gripes.

Olla Neti

Una olla Neti es una tetera pequeña que se usa para limpiar los orificios nasales. Quizás la llames de otra manera, pero seguro que sabes a lo que nos referimos. Es esa pipeta que tu madre llenaba con una solución tibia de agua salada y luego vertía suavemente en una de tus fosas nasales cuando eras pequeño. De esta manera, el agua entraba por un lado y salía por el otro, y te limpiaba la nariz por dentro. Pues bien, si siempre pensaste que era un remedio de abuelas para reducir la sinusitis o la congestión nasal, que sepas que también es efectivo para acabar con la tos provocada por estas afecciones.

Ducha de vapor

La investigación sobre el vapor, por sí solo, como remedio para la tos, sigue generando dudas a los profesionales. Mientras algunos estudios demuestran que ayuda, otros no sacan en claro ningún beneficio. Pero, independientemente de si produce o no resultados estadísticamente significativos, muchos pacientes con tos encuentran que una ducha de agua caliente es muy reconfortante, relajante y, en definitiva, algo que no duele intentar. Eso sí, para hacer que el vapor sea más efectivo, combina el baño con hierbas mentoladas.