Novalife » Salud

ALIMENTACIÓN

Estos son los alimentos con los que deberías ir con cuidado en los bufés libres

Hay bufés y bufés, y nada mejor que guiarse por el sentido común a la hora de escoger algunos que, ya a primera vista, puede parecer que no ofrecen las suficientes garantías sanitarias. En el resto, lo mejor es ser precavidas con estos alimentos.

Estos son los alimentos con los que deberías ir con cuidado en los bufés libres

iStock Estos son los alimentos con los que deberías ir con cuidado en los bufés libres

Publicidad

En un principio, comer en un bufé libre no debería entrañar ningún peligro para los consumidores siempre que el restaurante cumpla los protocolos sanitarios establecidos, especialmente en verano, ya que las altas temperaturas favorecen la proliferación de microorganismos. Hay que tener en cuenta que en muchos establecimientos, por más que los alimentos estén correctamente conservados y refrigerados, se abren y cierran las neveras con frecuencia debido a la alta afluencia de público, cosa que podría provocar un descenso de las temperaturas y dañar algunos productos. Muchos de ellos, además, podrían ver modificadas sus propiedades organolépticas en determinadas circunstancias.

Huevo

El huevo crudo y, por consiguiente, las salsas con huevo, son alimentos muy delicados –y también habituales– en verano. Mucho cuidado, pues, con esos huevos revueltos tan típicos de los bufés de desayuno de los hoteles, que suelen estar a temperatura ambiente y en algunas ocasiones pueden no estar lo suficientemente cocinados. "En el caso de la mayonesa y otras salsas a base de huevo, siempre es mejor optar por envases individuales, que abramos en el momento, que por salsas ya preparadas, teniendo en cuenta que en muchos casos las neveras se abren y cierran mucho y se podrían contaminar", explica el nutricionista de Medicadiet, Álvaro Sánchez. En este apartado se incluyen todos aquellos postres elaborados con crema, muchos de los cuales contienen también huevo crudo, y las tortillas de patata que no presentan el huevo completamente cuajado.

Pollo

El pollo es, junto con el huevo, uno de los alimentos que puede dar lugar a más problemas de intoxicación si no se cocina bien. "Algunas bacterias asociadas a la carne de pollo son la salmonella y el estafilococo, que se desarrollan a partir de unos 37º", explica el nutricionista, quien insiste en que no debería suponer ningún problema comer pollo en un bufé siempre que esté debidamente cocinado. Ante cualquier duda, lo mejor es siempre evitarlo y optar por otros alimentos.

Buffet libre
Buffet libre | iStock

Ensaladas

Pese a que lo que más suele apetecer en un bufé de verano son las ensaladas, que en muchas ocasiones podemos elaborar a nuestro gusto con un gran surtido de verduras, frutas y hortalizas para todos los gustos, hay casos en los que no son recomendables si queremos disfrutar comiendo. "No ocurre en todos los bufés, pero es habitual encontrarnos verduras que se han cortado hace unas cuantas horas y se han dejado a temperatura ambiente, lo que provoca que se oxiden y pierdan sus propiedades organolépticas", explica Sánchez.

Ternera

Aunque las carnes crudas no deberían entrañar ningún riesgo si se manipulan y conservan debidamente, lo mejor es no consumirlas en caso de que el bufé al que hemos ido a parar no nos merezca excesiva confianza. Así pues, steak tartars y carpaccios deberían estar en el punto de mira, así como las hamburguesas y otros cortes de ternera que lleguen a la mesa sin una cocción completa. Estas carnes pueden entrañar peligro de E.coli, entre otras bacterias que proliferan a temperatura ambiente.

Fritos

Las frituras no entrañan peligro de intoxicación, pero sí pueden causarnos una buena indigestión en función de dónde los consumamos. Esto se debe a que, en muchos casos, se reutilizan mucho los aceites de fritura y, además, no se emplean los de mejor calidad. Si los precios de croquetas, escalopas o nuggets son muy ajustados, lo mejor es desconfiar y optar por guisos y estofados, puesto que las carnes a la plancha pueden resultar demasiado secas en los bufés si no se cocinan al momento.

Sushi

La legislación exige que el pescado que se emplea en restauración haya sido congelado durante al menos 72 horas para garantizar la ausencia de anisakis, de manera que si consumimos sushi en un bufé podemos estar tranquilas respecto a las garantías sanitarias. Lo que ocurre con el pescado crudo es que suele ir perdiendo frescura y consistencia una vez cortado y manipulado, por lo que el mejor sushi es siempre el que nos sirven recién hecho en restaurantes especializados. Así pues, a no ser que tengamos un gran antojo de sushi, lo mejor es optar por otras preparaciones menos sofisticadas y dejarlo para otra ocasión.

Publicidad