Muchos expertos explican la necesidad de saber elegir bien un sujetador, no solo desde el punto de vista estético, sino desde el de la salud. Aunque la ciencia ha desmentido falsos mitos como que el uso del sujetador puede relacionarse con la aparición del cáncer de mama, sí que es cierto que elegir mal el tipo de sujetador, y no tener una suficiente sujeción, puede derivar en dolor en el pecho. De hecho, un estudio de la Universidad de Portsmouth de Reino Unido sobre el dolor en los senos, estimó que el 50% de las mujeres encuestadas relacionaba este dolor con una falta de sujeción. En este sentido, otra investigación realizada también en Reino Unido insistía en que el problema no es tanto la talla en sí misma, sino que “el método tradicional de ajuste del sujetador era inadecuado, especialmente para las mujeres con senos más grandes”.

Este problema puede resultar especialmente relevante no solo en el día a día, sino en momentos clave como la práctica de algún deporte. Es por ello que, saber cuáles son las claves para elegir un sujetador deportivo, resulta fundamental, ya que muchas veces no saber qué criterios deberíamos tener en cuenta.

Tal y como explica Ana Dudillieu, diseñadora en Shock Absorber, lo primero que hay que entender es la diferencia entre un sujetador deportivo y otro normal. “El sujetador deportivo está construido con una técnica combinada de encapsulación y compresión del pecho, mientras que el sujetador normal está hecho solo para encapsulación”, aclara la experta.

La sujeción es importante | iStock

Teniendo esto en cuenta, la primera idea que hay que dejar clara es que hay sujetadores deportivos específicos para deportes concretos. “No utilizamos el mismo sujetador para correr o hacer boxeo que para practicar yoga o Pilates. Para los primeros, la clave es la sujeción; y para los segundos, la comodidad total”. Poniendo ejemplos más concretos, se podría decir que, en un ejercicio de suelo, como el pilates, se necesitará más libertad de movimiento en la espalda, mientras que para otro de impacto, como el running, será preciso un sujetador alto en la parte delante, con la espalda ancha y un ancho adecuado en los tirantes. Pese a todo ello, lo cierto es que, según la diseñadora, el 44% no utiliza prendas deportivas para sujetar el pecho, sino que entrenan con sus sujetadores de diario.

No obstante, no solo se debe tener en cuenta el tipo de deporte, sino que otro factor clave será nuestro propio pecho, obviamente. “Cuanto más pecho tengas, más necesitarás sujetadores fuertes y con buena sujeción, con tirantes frontales anchos y rígidos, también banda de sujeción ancha en el tórax y tejidos técnicos”, insiste Dudillieu.

Por otra parte, en cuanto a las características del propio sujetador, para poder tener una buena sujeción y evitar un posible dolor posterior, debemos tener ciertos aspectos en cuenta. “El sujetador necesita poder ajustarse con los tirantes y en el tórax para ser capaz de conseguir la fusión óptima con nuestra morfología”. Siempre teniendo en cuenta que sujetar no es lo mismo que oprimir.

En este sentido las mujeres suelen apreciar especialmente aquellos sujetadores que cuentan con “Los tirantes frontales rígidos y el ajuste en la espalda, con la compresión correcta del pecho”, según la diseñadora.

Asimismo, desde Shock Absorber dicen que las copas deben recoger todo el pecho, sin hacer arrugas y los tirantes deben ajustarse al hombro, dejando solo unos milímetros de margen, y sin que queden caídos o marcados. La combinación perfecta sería entonces un modelo que tenga copas interiores, igual que un sujetador corsetero. Aunque sean sin aros.

Por último, hay que recordar que la talla es la misma que cualquier otro tipo de sujetador, por lo que habrá que respetar igualmente estas medidas en cuanto al contorno y la copa.