Lo vas notando según pasan las horas del día y al llegar la noche ya te sientes como acartonado: te duelen las cervicales y las lumbares. Y, pensando pensando, te percatas de que antes de la pandemia no te sucedía. Ha habido muchos cambios de hábitos desde que se instaló el estado de alarma y uno de ellos es que cambiaste tu despacho y tu silla de oficina por un rincón de la casa para trabajar.

Quizás eres de las afortunadas que tenía en casa una buena silla, ergonómica, donde poder trabajar durante horas pero lo más común es que no sea así. O que la silla esté bien pero la mesa en la que estés trabajando sea más baja de lo adecuado…

En efecto, todos esos dolores que además, con el paso de las semanas, van a peor se deben a esto: “Oficinas improvisadas en espacios reducidos, sillas incómodas, mesas bajas, posturas poco ortodoxas.. todo esto, junto con la falta de movilidad, puede derivar en lesiones lumbares o cervicales potencialmente graves”, explica el doctor Félix López, responsable de Terapia Regenerativa Tisular de Blue Healthcare.

¿Qué podemos hacer? Con unos pequeños gestos verás cómo mejora la cosa:

- Si estás mucho rato sentado, evita la ropa ajustada: “La ropa ajustada puede comprimir arterias y venas en la parte inferior de tu cuerpo, con lo que produce un aumento de la hinchazón y los productos de desecho de tu metabolismo que hacen que tu musculatura sea más frágil”.

- Intenta levantarte cada hora: “Si tienes que hacer una videollamada, aprovecha para estirar las piernas mientras hablas”.

Dolor lumbar | iStock

- Controla la postura: lo sabemos, nadie ve cómo estás sentado, pero una mala postura acaba pasándote factura. “Huye de cualquier postura tumbado o tirado en algún sofá o cama. Recuerda estar en una posición activa con la musculatura contraída y no relajada. Recomendamos usar una silla con respaldo alto, estar sentado bien atrás notando que el respaldo amortigua el peso de nuestra zona lumbar. Intenta que tus hombros y codos estén lo más pegados al cuerpo y formando un ángulo recto, para ello juega con la altura de la mesa o de la silla, si no son ajustables puedes usar algún libro o guía que tengas por casa. Regula el monitor o pantalla de tu portátil para que tu barbilla no esté ni muy hacia abajo ni muy hacia arriba”. Si tienes una pelota de pilates en casa, no lo dudes: es una buena opción de asiento para mantener una postura activa.

- Ejercítate: sea en casa o en los pequeños paseos que vas a empezar a dar, muévete.

- Intenta hacer meditación o relajación. “Te ayudará a liberar estrés, que podría acumularse en nuestra musculatura de la espalda en forma de contracturas dolorosas”, comenta. Y, por último, “Realiza estiramientos antes de cada jornada de teletrabajo. Basta con cuatro o cinco ejercicios muy sencillos y esenciales, pero específicos para las distintas partes de la espalda”, finaliza el doctor.