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Ojo a lo que te llega por Whatsapp

¿Cuándo es alerta alimentaria y cuándo es bulo?

¿A quién no le ha llegado por whatsapp una supuesta alerta alimentaria?

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Hace pocos días se nos saturaban los mensajes con “DÍA retira 25000 latas contaminadas con botulismo” o peor aún: “los aditivos que ponen en el producto X de tal supermercado son veneno puro”.

¿Cómo discriminar la información correcta de la falsa? Vamos por partes.

En la Industria Alimentaria (el Imperio, ya sabéis), tenemos sistemas de control externo y auto control interno. Funcionan muy bien. Vais al supermercado y adquirís los productos que vosotros preferís (por favor, leed las etiquetas para asegurar una compra consciente y responsable) sin miedo a que ese alimento os mate, ¿verdad? No en vano tenemos los alimentos más seguros de la historia. Eso significa que tenemos muy bien controlado el tema de los peligros. Nuestro sistema de autocontrol tiene unas siglas, APPCC, y es derivado de una propuesta de la NASA para controlar los peligros físicos, químicos y biológicos en todas las fases del proceso de fabricación.

Pero nada es infalible, es posible que un día algo falle y nos encontremos con un problema. Nuestra máxima es poder encontrar el problema antes de que llegue al consumidor. La prevención es fundamental para nosotros. Nuestro modo de actuación es reparar la acción, analizar por qué ha ocurrido y posteriormente poner medidas para que no vuelva a ocurrir. Así aprendemos y mejoramos.

Pero ¿y si el producto ya ha salido de nuestra fábrica? Ahí es cuando se lía, no nos podemos permitir que haya un producto que no sea seguro en el mercado. Pero estamos preparados (y hacemos simulacros para demostrarlo) frente a una crisis. Tenemos un equipo de crisis que evalúa todos los pasos a realizar.

Valorando, antes de nada, la criticidad de la situación. Informamos a las autoridades competentes. AECOSAN es la encargada en España de dar las alertas alimentarias. AECOSAN y nadie más.

Tiene un Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) que comunicará de forma rápida y eficaz cualquier alerta. Y no, AECOSAN no envía la información a whatsapp ni a Facebook.

Si es necesario informar al consumidor, se avisará a los medios de comunicación para que informen correctamente.

¿Cómo se informa? Tenemos un sistema para encontrar y acotar el problema. Se llama trazabilidad, su expresión para el consumidor es el lote del producto. Todos los alimentos pueden ser trazados desde las materias primas utilizadas hasta el producto final que llega al consumidor. Por eso la información se da así:

“El producto X de la empresa Y con el lote 000000, distribuido en -tal y cual comunidad- y se retira por -el motivo que sea-“.

Seguridad alimentaria | iStock

Eso significa que sólo ese lote es el afectado, ninguno más. Si lo tienes en casa, no lo consumas y lo puedes devolver al establecimiento. Allí te lo cambiarán por otro.

La mayoría de las alertas son por alérgenos no declarados así que los únicos que pueden tener algún problema son los alérgicos a ese ingrediente.

Pero claro, esto es muy jugoso para quien quiere crear un bulo y generar miedo y desinformación.

Como el ejemplo de las latas de sardinas de este supermercado. La información es que retiraban por precaución porque parecía que había un problema en la esterilización. Pero lo que llega a vuestro whatsapp es que están contaminadas con botulismo.

Y aquí viene la gran dificultad de saber cuándo algo es un bulo. Tiene parte de verdad y parte falsa. Es verdad que un problema derivado de una incorrecta esterilización puede ser el botulismo, pero en ningún caso estas latas estaban contaminadas con ello.

Cualquier información que no puedas encontrar en AECOSAN (o Ministerio de Sanidad), probablemente sea un bulo y no una alerta.

Si por esto fuera poco, nos encontramos con bulos alimentarios que surgen de la nada para asustar e inducir miedo (o falsas esperanzas) al consumidor.

Aquí van unas claves que deberían hacerte dudar y acudir a fuentes fiables para conocer la verdad:

- Si te llega por Facebook o whatsapp

- Si comienza por “tu vida corre peligro” o “no quieren que lo sepas”

- Si informa de un estudio (pero no enlaza el estudio).

- Si lo enlaza, léelo, no te fíes de lo bueno o malo que te cuente. Muchos estudios se refieren a análisis previos en ratones o con poca muestra.

Y sobre todo:

-Si algo es demasiado bueno (o malo) para ser cierto. Probablemente no sea cierto.

Buscad siempre información en las fuentes fiables.

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