Toma nota de estas pistas que te da tu cuerpo, a todos los niveles, para que no te pille por sorpresa, porque tu cuerpo te envía señales, aunque no seas capaz de verlas.

La piel tiene luce tersa, luce sana, no está pegada a las capas de tejido inferior. No parece que puedas escribir en ella con una uña… vigila este gesto y sabrás si te estás hidratando bien.

Al pellizcar la piel vuelve a su forma original; si estuvieras deshidratada se queda el bulto marcado en ella, y es una muestra muy sencilla para saber si necesitas más agua.

No tiene pinta de estar ‘escamosa’, tiene un aspecto similar a escamas. Es un detalle clave para saber si te estás hidratando de manera adecuada.

Cuando aprietas la piel, no se queda abombada, que es otra señal de deshidratación muy vistosa y llamativa, y que muchas personas mayores padecen. Con el paso del tiempo, según envejecemos, el cuerpo no tiene la sensación de necesitar agua, por eso es tan importante ‘obligarles’. Se podría llegar a decir que los mayores no tienen la misma sensación de sed que nosotros.

Agua con limón | iStock

Si no te hidratas como debes, el calor te afectará mucho, sobre todo con dolores de cabeza constantes, sequedad en la boca, hasta notarás secos los ojos, y es posible que notes incluso mareos. No llegas a pensar con claridad, la sangre es más densa, tarda más en llegar a tus órganos y el cerebro no es capaz de enviar la información adecuada. Además, estarás haciendo a tu sistema circulatorio que trabaje de manera extra, que el corazón se esfuerce mucho, y el retorno venoso puede llegar hasta doler, sensaciones que las personas con varices conocen ya. Evita accidentes cardiovasculares con una buena hidratación.

La orina es oscura, más densa, e incluso huele. Tres señales fundamentales de que necesitas hidratarte, y mucho, para evitar males mayores. Cuanto más se parezca al color amarillo oscuro, o al color marrón, más claro está que necesitas beber más agua. Lo ideal, que la orina sea transparente, incolora, o de un ligero tono amarillo suave.

No beber la suficiente agua es realmente peligroso. No te hablamos de los famosos ‘dos litros de agua’ de las modelos, pero esta medida es realmente una medida que en verano incluso la puedes llegar a aumentar. Sudas, haces más pis, las comidas son más ligeras… y pierdas mucha agua.

Es muy importante que bebas de manera constante a lo largo del día, 8 vasos de agua es una medida que también puedes tener en cuenta. No es una cuestión de estar más delgado, sino de salud. Y más en verano. Hay botellas de agua convertidas en gadgets que te recuerdan cuántos vasos de agua has bebido. Hay incluso aplicaciones que te recomiendan cómo y cuándo beber agua, que pensarás que es una tontería, pero si tu trabajo te absorbe mucho, que te recuerden beber no es nada malo.

Si haces deporte, es fundamental que te hidrates antes del entrenamiento, durante el ejercicio y, por supuesto, después, para que las articulaciones y la musculatura se recuperen como deben y sean capaces de estar listos para otro ejercicio. Que estén las articulaciones bien lubricadas y sean capaces de recibir los nutrientes necesarios para producir energía. Eso sí, con un periodo de descanso y alimento para el cuerpo, donde precisamente el agua es clave.