El pico más alto de las cistitis debido a la E.coli es en verano y sucede lo mismo con las infecciones urinarias, problemas ambos que afectan más a las mujeres. ¿Puedes hacer algo para prevenirlas?

Vayamos por partes y diferenciemos lo que es una infección urinaria de una cistitis: la cistitis es una inflamación de la vejiga mientras que la infección urinaria es una inflamación producto de una bacteria. Más del 80% de las cistitis se deben a la E.coli, una bacteria que vive en el intestino y que llega a la vejiga pasando por la vagina y la uretra. Lo normal es que sea eliminada por el flujo vaginal y por las propiedades antibacterianas de la orina, pero si no sucede esto, la bacteria se adhiere a la vejiga y la inflama.

El pico más alto de las cistitis debido a esta bacteria es en verano y es que, como en el caso de las infecciones vaginales, una mayor humedad (algo que sucede con baños en playas y piscinas) favorece que llegue hasta la vejiga. Pero hay otros condicionantes que también favorecen su aparición como las prendas ajustadas, la ropa interior sintética, los jabones alcalinos.. todo lo que pueda alterar la flora vaginal favorece la aparición de estos trastornos.

“La mejor manera de hacer prevención de las infecciones urinarias es bebiendo abundante agua durante todo el día lo que obligará a ir frecuentemente al lavabo. Unos dos litros al día puede ser suficiente. Recientemente han salido estudios que han demostrado que la D-manosa, un azúcar simple (nombre comercial Manosar, que es de liberación prolongada y protege durante las 24 horas), es eficaz para prevenir las cistitis”, explica el doctor Xavier Borrellas, nefrólogo y miembro de Top Doctors.

Lo que también hay que considerar es la frecuencia de estos trastornos, si se dan ocasionalmente o si se dan de forma frecuente: “Si las infecciones urinarias son recurrentes puede ser necesario hacer profilaxis con un antibiótico, una toma al día, de forma continuada. Conviene conocer el antibiograma para decidir la elección del antibiótico. A las mujeres sexualmente activas, cuando tienen infecciones urinarias recurrentes, una medida preventiva que se ha probado eficaz es la administración de una pastilla de antibiótico después de tener relaciones”, finaliza el médico.

En definitiva, la ingesta de agua, o sea, la hidratación, te puede ayudar a prevenir estos trastornos, que si bien tienen solución, pueden resultar muy molestos. Otros consejos son orinar cada dos o tres horas, lavar la zona íntima correctamente (de delante hacia atrás y no al revés, así se evitarán contaminaciones. El secado debe hacerse en el mismo sentido). También conviene evitar abusar de los tampones y otra solución para prevenir es tomar medio vaso de zumo concentrado de arándonos rojos, un gran remedio casero.