Pero que algo sea cotidiano no implica que requiera darle menos importancia ya que, junto con el resto de medidas (distancia de seguridad, lavado de manos, no tocarnos la cara) suponen un medio más para evitar la transmisión del actual coronavirus.

Con el desabastecimiento sufrido se abre una duda lógica en cada uno de nosotros ¿la mascarilla que estoy comprando es la adecuada? ¿cumple con todos los requisitos? Conocer los tipos de mascarillas e identificar las correctamente etiquetas de las que no están homologadas, puede suponer una diferencia grande a la hora de nuestra propia protección y, sobre todo, la de los demás.

Lo primero que debemos saber es el tipo de mascarilla que necesitamos.

Las mascarillas quirúrgicas son las recomendadas para la población general. Evitan contagiar a otros ya que “detienen” las gotitas en las que podría ir alojado el virus transportándolo de una persona a otra. Con esto y el resto de medidas, sería suficiente en la mayoría de los casos.

Estas mascarillas quirúrgicas son un producto sanitario y se rigen por unos criterios diferentes a las mascarillas FFP2 (que se consideran EPI) de las que hablaremos un poco más adelante.

¿Cómo sabemos que una mascarilla quirúrgica está correctamente etiquetada?

Debemos fijarnos en que tenga:

-Marcado CE

-Nombre del fabricante

-Tipo de mascarilla

-Norma UNE EN 14683

Si bien es cierto que con el estado de alarma se ha modificado la normativa para poder autorizar la fabricación de mascarillas sin ese marcado CE pero sí cumpliendo el resto de requisitos de homologación ya que es la AEMPS quien validará las condiciones en las que se han fabricado. Las mascarillas fabricadas bajo esta excepcionalidad llevarán el número de la autorización expresa de la propia AEMPS.

Para garantizar la correcta compra es necesario adquirirlas en la farmacia y no por otras vías no oficiales. Las farmacias se encargarán de comprobar que todo está correcto.

¿Qué ocurre con las FFP2 y FFP3?

Para sanitarios y personal expuesto que no pueden cumplir la distancia de seguridad de dos metros, existen este tipo de mascarillas que sí se consideran EPIs. Es necesario que sean sin válvula porque el objetivo es que no contagiemos a otros (las que tienen válvula no lo garantizan) y evitar ser contagiados. Este tipo de mascarillas son las más cotizadas (aunque no por ello las más necesarias) y eso ha llevado a que nos encontremos un mercado en internet de venta de este tipo de mascarillas de dudosa procedencia. Es importante conocer cuáles son los requisitos para asegurar el correcto etiquetado. Que no esté correctamente etiquetado no significa que la mascarilla sea un fraude, pero desde luego tiene más papeletas que las que sí cumplen con la correcta normativa.

Se rigen por unos criterios diferentes a los de productos sanitarios. En concreto por el Reglamento UE 2016/425 y la norma EN149:2001+A1:2009. Además, deben estar evaluadas por un organismo certificado que aportará su número de control para validarlo.

Para conocer el correcto etiquetado de estas mascarillas es necesario que esté identificado y legible:

Mascarillas | iStock

- La marca o modelo

- Logo CE. Si bien es cierto que con el estado de alarma se ha autorizado por parte del gobierno, adquirir mascarillas sin el marcado CE, es exclusivo para la compra estatal y no el comercio a población general así que siempre debe estar.

- Detrás del logo CE deben aparecer los cuatro dígitos del organismo notificado, sin estos cuatro dígitos, la mascarilla (como poco) no estará correctamente etiquetada y, por supuesto, no homologada.

Los organismos notificados son agencias de acreditación que certifican los productos CE que lo requieran. Los Organismos notificados en España son:

- centro nacional de medios de protección (INNSHT): 0159

- Asociación de investigación de la industria textil: 0161

- AENOR: 0099

- FFP2 NR o FFP3 NR (eso significa que es No Reutilizable)

- EN 149:2001 (que es la norma que tienen que cumplir)

Si a la vez de lo anterior, indica N95, KN95 NIOSH, FDA… no será FFP2, ya que en este caso se trata de mascarillas equivalentes, pero no iguales.

No es habitual que se cumplan criterios diferentes y que se puedan denominar indistintamente. Etiquetar distintos estándares a la vez es un recurso utilizado para acceder a un mercado más amplio… por quien nos quiere colar una mascarilla incorrectamente etiquetada y quizá, fabricada.

Las mascarillas FFP2 tienen las tiras de sujeción en horizontal y se colocan en la cabeza, al contrario que las quirúrgicas, que se colocan detrás de las orejas. Esto también puede ser una pista para que nos fijemos en el resto del etiquetado.

¿Y si no tiene marcado CE? Podemos encontrarnos con mascarillas que no sean FFP2 pero sí sean correctas, como las KN95, NIOSH N95.

En el caso de las NIOSH N95, la mascarilla llevará:

-el nombre del fabricante

-modelo

-logo NIOSH

-N95 o N99

-TC-84 A- XXXX

Pero no sirve sólo con esto, es necesario confirmar el código en www.cdc.gov donde están registrados todas las que son fiables.

En las mascarillas con marcado KN95. Son las de China y se rigen por la norma GB2626 que, en principio, la aplica el propio fabricante, pero con esta crisis, el gobierno chino exigió controles extra así deben traer también los informes de ensayo. Mucho cuidado mucho tanto con los informes como con los certificados su falsificación es bastante sencilla.

Estará indicado el nombre del fabricante y uno de estos dos códigos GB2626:2006 KN95 o GB2626:2019 KN 95, en ese caso, habría que comprobar el certificado del organismo competente.

Si queréis comprobar si el certificado que os han enviado con las mascarillas es falso, hay un registro europeo en esta página.

¿Qué más pistas tenemos para saber que son falsas?

- Si nos indican “tejido FFP2”, la categoría FFP2 es una certificación, no un tejido.

- Nos dicen que es lavable. En ese caso, será de tela.

- Nos dicen que es reutilizable pero no vemos al lado de la categoría FFP una R. La mayoría de las mascarillas reutilizables son una estructura de plástico a la que se le van cambiando los filtros homologados.

- Tienen escrito en el envase todas las normas del mundo. Eso nos da la sensación de que tienen un control pero nada más lejos de la realidad, las normas para las quirúrgicas y para las FFP son diferentes.

No olvidéis que son necesarias el resto de medidas de seguridad como la distancia entre personas, salir lo menos posible, lavado de manos… las mascarillas son una medida más, no la única.

A día de hoy, no hay evidencia de que las mascarillas no reutilizables se puedan desinfectar en casa, os digan lo que os digan, son apaños no validados. Ya nos gustaría saber qué hacer.

Ahora ya tenéis la información, cuidado con los buitres que sólo quieren vender y engañar, revisar bien todos los criterios y no compréis por canales no oficiales. Hasta los gobiernos de todos los países se han equivocado con la compra, no somos más listos, pero al menos ya tenemos más pistas.

Gracias a @desenmascarad0r, a Raquel y a Chus Lamas por su inmensa ayuda en este artículo.