Desde hoy, las mascarillas son obligatorias en espacios públicos y lugares cerrados para proteger y protegerse frente a la covid-19. Estas son especialmente aconsejables en supermercados, farmacias, transporte público y, en definitiva, en todo lugar en el que nos sea complicado mantener la distancia prudencial de seguridad entre personas de 1,5 - 2 metros, y pueden ser de diferentes tipos, entre ellas, de tela. Que si bien hay que desinfectarlas adecuadamente, podemos reutilizarlas.

El objetivo de llevar una mascarilla es limitar la propagación de las gotas de saliva que desprendemos al respirar y al hablar, que podrían transmitir la enfermedad. Si todos usáramos una y mantuviésemos la mayor distancia posible, sería menos probable que el virus campara a sus anchas. Si tienes una mascarilla de tela y no sabes cómo cuidarla para mantenerla limpia y desinfectada, aquí tienes unas pautas.

Según los profesionales médicos, los cubrebocas de tela deben lavarse de manera rutinaria según la frecuencia de uso, y una lavadora es suficiente para mantenerlas siempre limpias. Se trata de una limpieza realmente sencilla, que no exige de detergentes especiales ni de ajustes específicos en la lavadora.

Todo lo que hayas leído sobre el uso de cloro, de desinfectantes UV o de otros productos químicos no es cierto. Para que tu mascarilla de tela permanezca libre de gérmenes, estos son los pasos a seguir:

Mascarillas de tela | iStock

Paso 1: Quítate la máscara cuidadosamente, evitando tocarte los ojos, la nariz o la boca, porque el virus podría haberse adherido al exterior de la misma, y colócala en un lugar seguro (que nadie pueda tocarla) en el que la puedas dejar hasta que vayas a lavarla.

Después, lávate las manos. Debes hacerlo antes de ponértela y después de quitártela. Recuerda cantar "Cumpleaños Feliz" dos veces mientras lo haces, para asegurarte de que las lavas a conciencia.

Paso 2: Cuando se trata de limpiar tu mascarilla de tela, la mejor opción es el agua y jabón de toda la vida. Un jabón tipo “lagarto”, un lavaplatos o un poco de detergente para la ropa son suficientes. No se requieren productos sofisticados ni agua hirviendo. Y, definitivamente, tampoco necesitas usar nada tóxico.

Puedes lavarlas a mano, en el fregadero, con un poco de jabón y durante al menos 20 segundos, como si te estuvieras lavando las manos. Asegúrate de echar producto en toda la mascarilla y frota bien para asegurarte de que quede complemente limpia. Después enjuágala y déjala secar en un lugar cálido hasta que esté lista para usarse nuevamente.

Aunque la forma más fácil de limpiar las mascarillas de tela es hacerlo en la lavadora, como lavarías cualquier otro tejido. No te preocupes por la configuración de la máquina. No hay diferencia. Y no tengas miedo de poner tu ropa en la misma carga, no pasa nada. El virus en sí no permanece en los textiles una vez lavados.

¿Con qué frecuencia debo lavarlas?

Aquí sí tienes que poner especial cuidado. Se recomienda lavar la mascarilla de tela una vez al día, después de cada uso. La veas o no la veas sucia. Se trata de limpiarla de gérmenes. Puede dar pereza, pero es lo más seguro y efectivo. Hay quien deja la mascarilla un par de días en una bolsa de papel y en un lugar cálido, hasta que vuelva a poner la lavadora. Al virus no le gusta el calor y los datos sugieren que dos días es suficiente para que este se vuelva inactivo. Pero mejor no arriesgar, ¿no crees?

Otra opción básica para no tener que lavar la mascarilla todos los días es tener unas cuantas, de quita y pon. Puede que invertir en unas pocas para poder rotarlas y posponer las sesiones de lavado te solucione el problema. También puedes probar a fabricarlas tú misma con un calcetín, un pañuelo o una camiseta y unas gomas del pelo. Hay multitud de tutoriales en Internet.