Di adiós a la mala alimentación

Di adiós a la mala alimentación

Siete buenos hábitos saludables para el Año Nuevo

Para empezar a comer mejor a partir del 1 de enero.

Javier Sánchez | Madrid | 26/12/2018

Apostar por los alimentos frescos es un buen propósito de Año Nuevo.
Apostar por los alimentos frescos es un buen propósito de Año Nuevo. | Pixabay

El Año Nuevo es época de buenos propósitos, de prometerse a uno mismo empezar el gimnasio, de dejar atrás enemistades pasadas o dedicarse en cuerpo y alma a un nuevo hobby. También es un momento clásico para dejar de lado vicios o empezar a comer mejor. Una alimentación más saludable es uno de esos objetivos que también nos marcamos con el cambio de calendario. Aquí van 7 nuevos propósitos.

Procura comer más fibra. Si de algo carece la alimentación tradicional en España es de fibra suficiente: no se ha consumido demasiada nunca, sobre todo porque los cereales casi siempre son refinados y por el déficit en el número de verduras que ingerimos cada día. Además, la fibra nos ayuda a sentirnos llenos por más tiempo. COn una mayor cantidad de fibra en la dieta, evitaremos también los picos de azúcar en la sangre que nos provocan los hidratos de carbono.

Un plato de salmón saludable | Pixabay

Diseña el plato perfecto. Cada comida debe consistir en un 45% de hidratos de carbono ricos en fibra, un 30% de grasas saludables y un 25% de proteínas magras, como el pollo o el pavo, pescados como el atún, tofu o claras de huevo. La proteína nos ayuda a mantener la masa muscular, los hidratos de carbono ricos en fibra a mantenernos saciados -como acababos de ver-, mientras que las grasas saludables ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.

Come antes de sentirte demasiado hambriento. Una buena manera de asegurarte de no asaltar una bolsa de patatas fritas o una tableta de chocolate es comer antes de sentirte hambriento. Si alguien está esperando demasiado tiempo para comer, a veces puede ir a por cosas que no tenía planeando, simplemente porque tiene mucha hambre o su nivel de azúcar en la sangre es bajo.

Rodéate de alimentos saludables. Puede sonar obvio, pero llenar la nevera y la despensa con alimentos saludables listos para comer significa que será menos probable que encuentres cosas malas. Esto incluye verduras como espárragos, brócoli y coliflor que se pueden asar y mezclar fácilmente con carne a la parrilla o en una ensalada.

Hacer la compra en el supermercado | Pixabay

Practica la compra de manera inteligente. Hay que intentar tirar lo menos posible de los alimentos envasados y mirar alrededor del perímetro en lugar de ir a los pasillos: ahí es donde se encuentran los alimentos frescos. Otra buena regla en general es evitar ir de compras mientras tengas hambre. Si vas al supermercado cuando estás canino, tenderás a comprar más comida poco saludable y alimentos que no necesitas.

Bebe más agua. Mantenerse hidratado no solo ayuda a mantener una función renal adecuada y evitar la deshidratación, lo que puede causar fatiga, sino que también ayuda a tener una alimentación más saludable.

Abandona las dietas 'milagro'. Conviene recordar que la gran mayoría de las dietas que ayudan a perder kilos en un corto periodo de tiempo no suelen funcionar a medio plazo. Es decir, con el tiempo los kilos volverán a dónde estaban. Es mejor tener en cuenta los consejos anteriores y empezar un nuevo año siguiendo una alimentación más saludable.

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