El melón con jamón es un clásico del verano demodé. El melón suele estar apepinado y el jamón parece chopped. Mucho más glamourosa, y más fácil de transportar, es esta alternativa líquida.

- 1 melón maduro
- 1 cebolla pequeña (mejor si es cebolleta)
-
 1 tomate
 maduro
- 1 diente de ajo
- 
1/2 vaso de aceite (50 gramos)
- 1 chorro de vinagre
(unos 25 gramos)
- Sal y una pizca de pimienta.
- 8 lonchas de jamón serrano (mejor cortado a mano).

Pela el melón, quitando la piel y las pepitas. Pica la cebolleta y pela el tomate (es fácil si le hace un corte en forma de equis en la base y se frota la superficie con la parte del cuchillo que no tiene filo). Pela el ajo. Vierte todos estos ingredientes en un vaso alto o en una jarra y bate hasta que quede una crema. Añade aceite, vinagre, sal y pimienta (prueba y rectifica). Prepara el jamón: coloca las lonchas sobre papel vegetal en la bandeja del horno, precalentado 15 minutos a potencia media. Hornea entre 5 y 10 hasta que estén tiesas, pero no quemadas. Corta las lonchas con unas tijeras y reserva.

Ya está: así de sencillo. Además, llevártelo a la playa o el campo es bien fácil: solo tienes que echar el gazpacho en una botella de cristal. El jamón cortado puede ir en un frasco con una servilleta de papel para que absorba la grasa.