Bye bye sartenes, hornos, fogones y todo lo que suponga cocción. En Hollywood, epicentro de las tendencia en dietas bizarras que prometen perder 30 kilos en una semana o retrasar la aparición de arrugas a los 70 años, la 'raw food' triunfa y tiene como adeptas a súperestrellas de la talla de Georgia Jagger, Gwyneth Paltrow, Donna Karan o Drew Barrymore.

¿En qué consiste? Básicamente en alimentarse exclusivamente de materias primas en bruto y naturales: crudas, sin salsas, ni procesadas para que conserven todos sus aportes vitamínicos y minerales, y que el cuerpo digiera y asimile mejor sus beneficios saludables y potencial nutricional. Pero, sobre todo, la regla fundamental de esta corriente es saltarse la etapa de cocción o, en todo caso, no superar los 50°C.

Grosso modo, la dieta de los 'rawistas' se compone esencialmente de alimentos vegetarianos -frutas, verduras, semillas, frutos secos, hierbas–, aboga por un consumo moderado de productos animales (que se deben consumir crudos, claro) y prohíbe cualquier lácteo. A cambio de este pequeño sacrificio, esta nueva dieta detox es, dicen, promesa de vida, energía y belleza eterna.