¿Qué tienen en común Jennifer Aniston y Gwyneth Paltrow? Las dos son rubias, tienen ex por los que todas suspiran (Brad Pitt y Chris Martin, de Coldplay, para ser más concretos), son jefazas de Hollywood y... comen potitos. Sí. PO-TI-TOS. O al menos así lo hacían en 2010, año en el que declararon que, para cuidarse, sustituían la ensalada, el pescado y la carne por deliciosas porciones en bote de comida pensada para infantes.

Pensábamos que esto había quedado atrás y que estas extravagancias alimenticias ya formaban parte del pasado hasta que, en la pasada semana de la moda de Nueva York, Camilla Alves, 'top' brasileña, le soltó a un periodista que su truco para llegar en perfecto estado de revista a la pasarela era pasarse a la dieta del potito unos días antes. Que, gracias a esto, conseguía que su vientre se mantuviera plano. La cara del reportero debió ser un poema. Induce a sospecha que la propia Alves tenga su marca de comida eco para niños, Yummy Spoonfuls.

Pero, ¿de dónde sale esta locura de comer potitos? La invención es de Tracy Anderson, una de esas nutricionistas estrella de Hollywood que hace unos años decidió aconsejar a algunas de sus tuteladas sobre la conveniencia de sustituir comidas por papillas. En concreto, ella hablaba de introducir 14 minipapillas para aguantar durante el día y, a la hora de la cena, tomar algo de carne y verduras. Poco a poco, esas papillas fueron siendo sustituidas por potitos. Este consejo tan peregrino, contra todo pronóstico, triunfó durante unos años. Con el paso del tiempo, pareció caer en el olvido hasta ahora que Alves ha vuelto a ponerla de moda.

Los nutricionistas dan la voz de alarma sobre esta práctica. El hecho de que los potitos puedan ser comidas completas para un bebé no quiere decir que lo sean para un adulto. Además, se pierde por el camino parte de la experiencia de comer, como masticar. Por no hablar de que pueden conducir a que la persona que siga esta 'dieta' pueda estar perdiendo nutrientes por el camino. Aún así, modelos y actrices siguen recurriendo a esta práctica cuando han de perder peso en poco tiempo pero, no, la dieta del potito no es recomendable. Ni siquiera para Rachel de Friends.