Comer sin hambre, mal negocio

Comer sin hambre, mal negocio

Lucha contra el hambre emocional

Surge repentinamente y nos obliga a echarnos algo al cuerpo. Así es como puedes combatirla

El hambre emocional es nuestro enemigo.
El hambre emocional es nuestro enemigo. | Pxhere

El hambre emocional nace como respuesta al malestar emocional y en vez de investigar qué es lo que nos afecta, se entierra comiendo. Lo interesante, además de poner freno a los excesos gastronómicos y regularlos, es investigar solos o con ayuda profesional que nos está pasando, ponerle remedio si es posible y si no lo es asumirlo y tratar de superarlo. Desde Grupo Laberinto, el último concepto en psicoterapia, nos explican qué es exactamente el hambre emocional y cómo ganarle la batalla.

- Mantén la mente ocupada. Uno de los mejores trucos para evitar el hambre emocional es distraer la mente con cualquier actividad sencilla, leer, pintar, trabajar… Practicar ejercicio físico es un hábito muy recomendable para conseguir reducir la ansiedad y vivir de una forma más optimista. Los expertos recomiendan 40 minutos de cardio al día para vivir libres de ansiedad.

Los beneficios del Mindfulness | Los beneficios del Mindfulness

- Practica el 'mindfulness'. Las propuestas de investigación y práctica del 'mindfulness' tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas mediante sus prácticas, haciendo que éstas logren que sus días sean más plenos y felices. De esta manera la ansiedad disminuirá y, con ella, el hambre emocional.

- Bebe leche. Es un alimento que ayuda a aplacar el apetito. Beber medio vaso de leche antes de irse a la cama o entre las comidas puede ser de gran ayuda para evitar el hambre emocional.

- Evita el azúcar. El hambre emocional está muy relacionada con el consumo de alimentos azucarados. Por ello, lo mejor es evitar estos ingredientes y otros igual de calóricos en casa y optar por versiones más saludables de snack.

- Cuidado con los estimulantes. Más vale no atiborrarse de cafés, tes, colas y mucho menos tabaco) para engañar el hambre, puesto que los tres son poderosos ansiógenos que a corto plazo te harán sentir peor. Apuesta por las infusiones sin cafeína ni teína, como el roibos, que, además de calmar la ansiedad, son ideales para dormir el apetito.

Mujer bebiendo agua | iStock

- Bebe agua. Sola o con limón, naranja o un toque de fruta es sana, refrescante y sencillamente deliciosa. Ocupa espacio en el estómago y entretiene...

- Tómate un yogur. Ingerir queso fresco o un yogur desnatado son dos buenos ejemplos para luchar contra el hambre emocional. Estos alimentos, además de aportar nutrientes, no tienen demasiadas calorías.

- Haz acopio de proteínas. Una buena costumbre para los que pican, es hacer muchas pequeñas comidas al día, para calmar el hambre y mantener el metabolismo funcionando. En este caso el truco está en las proteínas; si esas pequeñas comidas contienen un buena dosis proteica estamos ante la dieta perfecta.

- Investiga sobre tu hambre emocional. Hacer un trabajo terapéutico para conocer mejor nuestro malestar emocional, saber su origen, aprender a controlarlo y/o tolerarlo, es probablemente el mejor método para abordar nuestro hambre emocional.

Nova Life | Madrid | 16/09/2018

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