Carne

Para conservar en buen estado la carne, es aconsejable almacenarla en el refrigerador en trozos grandes y cortarla al momento de cocinarla. Puedes guardarla en el mismo papel con el que te la envuelven en la carnicería. Para conservarla más tiempo, el sistema de conservación óptimo es el congelador (siempre a menos de 18º) en papel film y separada por filetes, así no tendrás que descongelarla toda para consumir solo una parte. La carne de pavo y pollo aguantan más que otras, hasta un total de 12 meses. Si lo que pretendes es almacenar la carne por más de 6 meses, opta por el envasado al vacío.

Las carnes y los pescados quedan jugosos y tiernos | G + J

Pescado

Este alimento se descompone fácilmente, por lo que no es nada recomendable dejarlo en la nevera más de dos días, aunque cabe decir que los de menor tamaño aguantan menos, puedes echarles un poco de sal gruesa para ayudar a su conservación. Asimismo, intenta colocarlo en la parte más fría del frigorífico para conservar sus propiedades y tenerlo entre 0º y 4º. También hay que tener en cuenta que debemos congelarlo antes de consumirlo para prevenir los tan odiados anisakis. Si preferimos almacenarlo por más tiempo, el pescado se preserva en el congelador hasta 6 meses. También puedes optar por métodos no tan convencionales, como el escabeche, que hará que perdure varios meses en un bote de cristal en el frigorífico.

pescado_643x397 | Economía Digital

Verduras y frutas

A veces creemos que el frigorífico es el mejor método de conservación para todas las frutas y verduras, te sorprenderás cuando leas qué alimentos de este tipo es mejor guardar fuera de la nevera.

Los calabacines, pimientos, tomates, plátanos, melones, aguacates y piña conservan mejor sus propiedades al ser almacenados fuera del frigorífico. La piña sí que se debería poner en refrigeración una vez abierta.

Tanto la patata como la cebolla y los ajos deben mantenerse en un lugar fresco y seco.

Las frutas y verduras que sí deberíamos mantener en la nevera son las berenjenas, los cítricos, la lechuga, espinacas (vegetales de hoja verde), apio, cebolletas, coliflor, brócoli, guisantes, pepinos, zanahorias, kiwis, higos, albaricoques, manzanas y mangos, entre otros, ya que así conservan todas sus propiedades. Si están muy verdes, puedes dejarlos un par de días a temperatura ambiente para que alcancen su punto óptimo.

Casi todas estas hortalizas y frutas se pueden congelar bien limpias, pero ¡cuidado! Hay algunas que tienen que escaldarse a priori para que conserven todas sus propiedades, como por ejemplo el tomate.

Un consejito: puedes utilizar las frutas congeladas para hacer un smoothie bien fresquito. ¡Queda de miedo!

Frutas, verduras y hortalizas | Agencias

Setas

Lo mejor para los hongos es conservarlos en la nevera, si quieres guardarlos durante más tiempo, puedes congelarlos, pero debes tomar alguna precaución.

Si las setas están cocinadas, la congelación no acarrea ningún tipo de problema. Si quieres congelarlas crudas, que estén enteras, sin lavar, y lo menos húmedas posible. Si lo prefieres, puedes congelarlas limpias, pero debes asegurarte que están totalmente secas, puedes ayudarte de papel de cocina.

Setas shiitake | Getty

Queso

El queso no requiere de una temperatura baja para su conservación, lo mejor es guardarlo en el cajón de las verduras, que suele ser la parte menos fría de la nevera envuelto en papel film o de aluminio. También puedes guardarlo en una quesera, o en un recipiente hermético.

El tiempo de vida de un queso depende de la curación, cuanto más blando sea, menos aguantará en nuestro frigorífico, así que hemos de tener cuidado. Los curados se pueden mantener en buen estado hasta 2 meses. También puedes envasarlo al vacío, eso hará que se prolongue su vida. Cuanto más curado, más se conservará.

Queso camembert | Agencias

Huevos

Lo mejor es meterlos en la nevera, además, ya tienen su sitio. Se conserva fresco hasta 28 días y bajo ningún concepto debemos meterlo al congelador. La razón por la cual en el supermercado lo encontramos a temperatura ambiente, es por el cambio de temperatura de frío a calor, que los huevos no soportan nada bien.

Imagen de archivo de huevos blancos | Archivo

Alimentos secos

Ahora le cedemos el turno a nuestra despensa. El arroz, la harina y la pasta son los que llamamos alimentos secos, los cuales deben conservarse en un lugar fresco y seco y a poder ser en un tarro de cristal, así evitaremos la aparición de esos bichitos tan molestos: los gorgojos y gusanos de la harina. Esta forma de organizar tu despensa, además, es la más limpia y organizada.

Mejor elige las harinas integrales antes que las refinadas | G + J

Especias

Para preservar el aroma de las especias, lo mejor también es un lugar fresco y seco. Hay quien las tiene cerca de los fogones, pues es un error, ya que el calor altera sus propiedades. Es mejor comprar menos cantidad y más frecuentemente, así aseguras que estén frescas. Para las especias frescas, como el perejil, podemos picarlo y congelarlo para que sea más cómodo de utilizar, y dura mucho.

Especias | Getty