El hambre despierta los sentidos y si tú eres de esas (y hay muchas), que aunque tiene ganas de salir a que te dé el aire, siente pavor cada vez que tiene que ir al supermercado (te comprendemos, tranquila, no estás sola), intentas gestionar al máximo la comida diaria con lo que hay en la cocina. Por ejemplo, has encontrado un bote de alubias con verdura que estaba pochándose en la despensa y, ¡maravilla! Te ha salido un plato maravilloso de alubias con chorizo.

Bien, desde aquí te vamos a dar más ideas para que aproveches a tope lo que tienes en nevera y en la despensa. Nos echa una mano Raquel Suárez, fundadora de docepeces y madre de doce hijos. Si ella no sabe de cocina de aprovechamiento, no sabe nadie.

Vamos a ello:

- Las mondas de los calabacines darán un toque jugoso a tu tortilla de patatas: no las tires, ni se te ocurra. Las lavas bien, las cortas en cuadraditos y añádelas cuando la patata se esté haciendo. Ya verás qué tortilla más jugosa te queda, te recordará a la que lleva espárragos trigueros.

Guiso | iStock

- Compraste un pollo asado. Ya os lo comisteis y quedó la carcasa, pues no la tires. Si tienes una crockpott, ese maravilloso invento que deja los guisos de rechupete, pues a la olla de cocción lenta durante diez horas en alta, y ya verás qué caldo más rico te queda para una sopa de fideos. Y si no, a la olla convencional con el fuego bajito: le añades cebolla, puerro, zanahoria, un poco de ajo y sal. Quítale la piel sobrante de la carcasa porque lo único que añadirá es grasa. Y a disfrutar del resultado.

- “Cuando las frutas se van poniendo malas, las hacemos trozos pequeños y después las batimos para hacer zumos y en verano helados o macedonias. Lo mismo hacemos con las verduras que están a punto de ponerse malas. Las utilizamos para purés”, comenta Suárez.

- “Cuando hacemos cocido, utilizamos lo que sobra de carne para hacer ropa vieja: la carne con tomate, porque hacer croquetas para tantos…Un clásico: las migas. Cuando el pan se pone duro, hacemos migas: económico, rápido y riquísimo”.

- Has comprado una calabaza, que lo mismo sirve para un roto que para un descosido. No tires las pipas: “Las pipas de la calabaza están riquísimas tostadas”.

- “El huevo que se utiliza para rebozar lo utilizamos después para hacer algún revuelto. Con las cabezas del pescado se hace fumet para hacer una estupenda sopa de pescado. Las hojas de la lechuga que tienen peor pinta las pongo en purés”.

- ¿Un plátano pasado? No lo tires: con él puedes hacer un exquisito banana bread que hará las delicias de grandes y pequeños.