¿Has hervido demasiada pasta? No la tires, ni la mezcles, ni recurras a la típica ensalada. Hay mucha vida (además de la obvia) para unos macarrones al dente. Haz este pastel de pasta y serás la envidia de tus colegas en el curro y por fin podrás mirar cara a cara a tu familia, esos que te repiten en plan coro griego aquello de "la comida no se tira".

Ingredientes:

Restos de pasta cocida.

200 gr de pechuga de pollo picada a cuchillo.

Cebolla.

1 lata de pimientos asados.

Una zanahoria.

Salsa de tomate.

1/2 vaso de caldo de pollo.

1/2 vaso de vino blanco.

Nata.

Parmesano rallado.

Aceite de oliva virgen y sal.

Preparación:

Trocea y pocha las verduras y saltéalas con el pollo cortado en daditos. Cuando esté dorado, añade el vino y cuécelo durante unos instantes para que se evapore el alcohol. Añade el caldo, la salsa de tomate, sal y pimienta, y déjalo cocer 15 minutos. Retira del fuego e incorpora el parmesano y un chorro de nata. Cubre el fondo de un molde de plum cake con una capa de pasta; pon encima los pimientos morrones en tiras y la mitad del guiso de pollo. Coloca otra capa más (pasta, pimientos, pollo) y termina con pasta. Espolvorea con parmesano rallado y hornea hasta que esté gratinado.