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CÓMELA SIN DARTE APENAS CUENTA

¿No te gusta la fruta? Ocho maneras de comerla sin dolor

No eres nada fan de la fruta y no hay nada que te resulte más desagradable que comerte una triste manzana a palo seco. Pero hay muchas maneras de comer fruta sin apenas darnos cuenta, para disfrutar de las propiedades nutricionales de estos alimentos sin ser excesivamente conscientes de su sabor. Así pues, comer fruta a diario será divertido incluso para los no convencidos con estas maneras de camuflarla.

macedonia

La amiga nata, siempre de gran ayudaCocinatis

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1- Con nata. Pues claro que sí. Especialmente los frutos rojos son grandes amigos de la nata, aunque en realidad cualquier fruta lo es. Porque muchos de los que reniegan de la fruta no hacen ascos a un señor banana split con helado, o a un platazo de fresas con nata. Intenta no abusar de la nata, comprarla sin azúcar y añadir tú un poquito (las natas ya azucaradas llevan grandes cantidades de azúcar y son, por tanto, altamente calóricas), y añade una cucharadita a tu plato de frutas para que se te haga más llevadero comerlas. ¿A que apetece un postre así?

2- Con chocolate. Las fondues de chocolate son uno de los grandes inventos de la humanidad y, aunque no conviene abusar, constituyen una buena manera de comer frutas sin que nos cueste en absoluto. Kiwis, naranjas, plátanos, fresas... La ventaja de las fondues de chocolate es que son perfectas para todas las frutas y todas las temporadas, y que son un postre ideal cuando tenemos invitados, resultón, nutritivo y fácil de elaborar. Si no tenemos fondue (que, al fin, no es más que una tacita de porcelana sobre un soporte y una vela debajo), siempre podemos derretir un poco de chocolate al microondas o al baño María y añadirlo sobre nuestras frutas bien frescas. Si a esto incorporamos una bola de helado, el manjar resultante será un escándalo.

3- En ensalada. ¿Por qué no añadir unas rodajitas de manzana cortada muy fina a una ensalada de lechuga y tomates? ¿O algunos trozos de mango fresco? Pera, fresas, higos o melocotón son también grandes amigos de las ensaladas, y entrarán mucho mejor si los tomamos acompañados de una vinagreta y de otros alimentos. Además, nos permitirán aportar un toque original a nuestras ensaladas.

4- A la plancha. Es una guarnición estupenda, perfecta para acompañar un filete de pollo a la plancha o pescado, que de otra manera comeríamos a palo seco. Sandía o melocotón a la brasa son auténticas maravillas, y nos permitirán incorporar la fruta a las comidas, en lugar de comerlas como postre o entre comidas, algo que a mucha gente le suele costar.

5- Batidos y smoothies. Puedes hacer la base con la fruta que más te guste (por ejemplo, plátano) y añadirle pequeñas cantidades de las que no te gusten tanto. Así, camuflarás el sabor de, pongamos por caso, la manzana, pero disfrutarás de todas sus propiedades. Los zumos y batidos son una buena manera, además, de comer verduras y hortalizas como las espinacas o la zanahoria (¿has probado a añadir un poco de esta última a tu zumo de naranja?).

6- Repostería. Pasteles de zanahoria, manzanas al horno, bizcochos con naranja... Hay mil maneras de incorporar la fruta a la repostería, aunque sea en pequeñas cantidades, y no suelen fallar. Un pastel de queso es una manera excelente de preparar en casa una buena mermelada de frutos rojos y comerla sin apenas darnos cuenta, mientras que la tarta de manzana es un desayuno ideal que incluye una buena cantidad de esta fruta. Hay ejemplos a patadas, para todos los gustos.

7- Helados. Los polos y helados caseros no sólo son saludables, sino que también son nutritivos y muy pero que muy fáciles de hacer. En pocos minutos los tendrás listos para meter en el congelador, y serán, además, una manera excelente de que los más pequeños de la casa también coman fruta sin pestañear.

8- Salsas para los guisos. ¿Hay algo más bueno que un pollo con ciruelas? Dátiles, uvas, higos e incluso castañas también funcionan estupendamente con las carnes, y en poco tiempo, cuando llegue la temporada de caza, será un buen momento para ponerse el delantal y cocinar las frutas que más nos gusten.

 

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