Cansada de la rutina de su trabajo oficial, esta joven lituana llamada Jolita Vaitkute dedica su tiempo libre a dejar volar su imaginación. Construye obras de arte totalmente comestibles a base de uvas, chocolatinas o fresas. Su relación con estas novedosas creaciones comenzó hace dos años, y no le ha hecho falta mucho más tiempo para convertirse en casi un icono del arte.

Jolita Vaitkute

Elabora réplicas a gran escala de obras originales como la famosa fotografía de la niña afgana de Steve McCurry o el retrato de M. K. Čiurlionis. Consigue un resultado tan sorprente y real que fascina a todo aquel que lo observa. Además, cuando se trata de creaciones propias, Vaitkute suele esconder en cada una de ellas un mensaje denuncia sobre situaciones negativas que rodean a la sociedad actual.

¿Te comerías una obra de arte?

De acuerdo a sus valores, tampoco permite que los productos que utiliza vayan a la basura. Es por eso, que tras exponer públicamente sus obras, dona todo lo empleado a un banco de alimentos y asociaciones de su país.

¿Te comerías una obra de arte?

Vaitkute aprovecha su arte al máximo, pero aún así no se limita y continúa explorando cosas nuevas. Tal es así, que ya ha comenzado a indagar en otro tipo de materiales, como son los instrumentos antiguos o los lápices. Asimismo, no descarta lanzarse a crear esculturas en realidad virtual. Sea lo que sea a lo que Vaitkute se encamine, seguro que nos seguirá sorprendiendo.