1- Pescados al horno, básicos

No es necesario ser Karlos Arguiñano para cocinar unos pescados al horno la mar de ricos. De hecho, tampoco hay que pasar antes por el mercado a comprar pescado fresco (son muchos los que alegan falta de tiempo a la hora de comprar y cocinar pescado), sino que se pueden retirar del congelador por la mañana y, una vez descongelados, se colocan en una bandeja de horno con patatas, un chorro de aceite de oliva y especias al gusto, y tendremos una cena sabrosa, ligera y nutritiva, que estará lista en 15 minutos. ¡No tiene misterios!

Dorada al horno | antena3.com

2- Pizza casera

También es facilísima de hacer, y su sabor y textura son infinitamente superiores a los de cualquier pizza precocinada. Una vez le hayamos cogido el truco a la masa, el resto será coser y cantar. Elabora una salsa de tomate casero y coloca encima los más variopintos ingredientes. Si tienes niños pequeños, nada mejor para pasar un rato en familia que preparar una pizza juntos. ¡Verás qué buen rato pasáis!

Cortar pizza | Amazon

3- Verduras al horno

Esas verduras que te quedan en la nevera jamás de los jamases deben ir a la basura. Colócalas en una bandeja de horno con un chorro de buen aceite de oliva virgen extra y especias y verás qué maravilla: serán la guarnición ideal para cualquier plato, o incluso para comer solas en una cena ligerita y nutritiva si estás tratando de controlar la báscula.

Verduras al horno | laSexta.com

4- Repostería saludable

Abandona de una vez por todas la bollería industrial y los productos ultraprocesados y prepárate deliciosos pasteles saludables con ingredientes que tengas en la despensa. Acostúmbrate a sustituir el azúcar por otros endulzantes más sanos, como los dátiles, y experimenta con harinas diferentes, desde la de espelta a la de garbanzos. Apuesta por el aceite de oliva y mantén a raya la mantequilla, y verás como tu salud lo nota. En cuanto les cojas el truco, los harás en cuestión de minutos y tendrás siempre a punto desayunos y meriendas sanos para toda la familia.

Bizcocho de zanahoria sin azúcar y sin harina | Bizcocho de zanahoria sin azúcar y sin harina

5- ¡Saca partido al grill!

Qué olvidado lo tenemos y qué toque más genial le da a un plato de pasta, con su queso gratinado, o a una tosta con tomate y queso al grill, a una coliflor o incluso a ese pan duro que, con un toque de horno, se convierte en pan rallado con la ayuda de un rallador. Por no hablar de las lasañas: monta una con las verduras que te quedan en la nevera, saltéalas bien, colócalas entre unas capas de lasaña precocinada, elabora una bechamel ligera (¿qué tal si sustituyes la leche por bebida vegetal?), coloca una capa de queso... ¡y al horno! ¿Que no te va bien comerla? Pues al congelador. Quien no come sano es porque no quiere.

Cazuelitas gratinadas de pollo y champiñones | antena3.com

6- Manzanas asadas

Qué injusticia que este postre ochentero haya caído en el olvido con lo rematadamente buenas que están las manzanas asadas. Los que no son muy amantes de la fruta, siempre tendrán a mano un postre riquísimo y la mar de saludable, que se deshace en la boca y que solo requiere de unos minutitos de horno.

Manzanas asadas con crema de canela | nova

7- Pan fresco cada día

Los que congelan pan tienen sus truquitos para descongelarlo y que quede delicioso. Hay quien le da un golpe de tostador, los que prefieren descongelarlo en el microondas (pese a los más que discutibles resultados, pues el pan queda blandito y nada apetecible) y los que lo meten en el horno unos minutos y disfrutan de su delicioso toque tostado. Lo mismo ocurre con los sandwiches, ¿aún no has probado a elaborarlos al horno?

Tostadas doraditas | Getty

8- ¡Es tiempo de castañas!

Aprovecha ahora para meterlas en el horno y disfrutar de todo su sabor y nutrientes. Por no hablar de ese olorcillo que impregna la casa cuando asamos castañas que nos hace reconciliarnos con el otoño. Lo mismo decimos de boniatos y calabazas, grandes amigos también de este electrodoméstico.

Castañas asadas | Castañas asadas