Los preparé hace una semana para un almuerzo dominical y tengo que confesar que nunca los había hecho. De repente, me vi ante un paquete de obleas de papel de arroz de aspecto plasticoso, escéptico ante el hecho de que pudieran rehidratarse totalmente y pasar a ser algo comestible. Sin embargo, con unos pocos segundos en remojo en agua caliente, todo cambió y me convertí para siempre a la tribu de los adictos a los rollitos vietnamitas.

Los llamados rollitos de primavera vietnamitas (gỏi cuốn) aparecieron en la lista 'World's 50 most delicious foods' de Cnn Go y, desde hace años, han traspasado fronteras y comienzan a ser muy populares también en Occidente. La clave es que permiten todo tipo de ingredientes, si bien los más populares son los que llevan gambas y vegetales en su interior. Además, son muchísimo más ligeros que los rollos de otros países asiáticos que se fríen. Aquí no hay más preparación que la rehidratación, la colocación del relleno y ya. A continuación, os paso la receta con la que triunfé el otro día.

Ingredientes (para cuatro personas):

Cuatro obleas de papel de arroz.

Un aguacate grande.

Dos latas de atún en aceite.

Una lata de pimientos rojos asados.

Una bolsa de cebolla crujiente.

Una bolsa de espinacas en crudo.

Salsa de soja (para acompañar).

Preparación:

Cortamos en juliana finita el aguacate y reservamos. Rehidratamos las obleas de papel de arroz en agua caliente. Con unos segundos por cada lado, servirá. A continuación, ponemos la oblea sobre una superficie plana y antiadherente (también puede servir un plato). Colocamos en cada una de las obleas un poco del aguacate cortado, atún al gusto, unos pimientos asados, un par de hojas de espinaca y un generoso puñado de cebolla crujiente. Enrollamos con cuidado y comemos acompañándonos de la salsa de soja.