Atención, amantes del helado

Atención, amantes del helado

Doctor, tomo un heladito al día en verano: ¿es malo para mi salud?

Hay seres humanos que aseguran que adelgazan manteniendo el helado en la dieta a diario. ¿Realidad o ficción?

Comer un helado al día, una mala idea.
Comer un helado al día, una mala idea. | MaxPixel

En verano, el helado puede llegar a convertirse en un ritual diario. Con el calor cayendo muy a plomo, ¿quién se resiste a tomar un helado? Encima, la amplia variedad de sabores, modelos y marcas hace posible probar cada día uno diferente. Esto hace que sean (seamos) muchos los que nos tomemos un helado a diario pero, ¿qué impacto tiene esto en nuestra salud? ¿Cómo nos afecta?

Ojo a los aditivos en los helados. | PxHere

A todo esto se suman la existencia de unos seres sobrehumanos, capaces de alimentarse de esta delicia y, aun así, exhibir unos cuerpos apolíneos: dioses como el youtuber norteamericano Anthony Howard-Crow que logró perder 15 kilos tomando proteínas y helado únicamente. Eso sí, este joven asegura que fue la peor dieta que ha seguido en su vida. Más allá llegó Holly McCord, que acuñó el término 'La dieta del helado' en un libro que explicaba que se puede tomar un poco de helado al día y sumar 1.500 calorías y perder peso. De este efecto secundario, eso sí, no se dice nada...

Pero, vamos a ser realistas, no hay nutricionista serio que avale esto: lo de comer un helado al día es un hábito que tiene consecuencias negativas para la salud. Aunque 'La dieta del helado' habla de que tomar este postre veraniego asegura un aporte de calcio, hay que pensar hay otras fuentes disponibles más saludables y tener en cuenta su composición para desmontar la teoría de que se trata de un hábito tan saludable como cualquier otro. Y si queréis asustaros un poco más, también tenéis la historia del helado que nunca se derrite...

Ojo a la grasa. Como todos los productos lácteos, el helado es rico en grasas. Además, los helados industriales pueden tener grasas saturadas. A las lácteas, puede añadirse otras de origen animal. Esto puede aumentar los niveles de colesterol en la sangre, y, en última instancia, llevar a problemas cardíacos. Conviene siempre estar muy atento a la composición y a la posible presencia de aceite de palma o amenazas similares. Por no hablar de los kilos que nos puede echar encima.

Comer helados tiene un efecto secundario que no mola. | Pixabay

Azúcar a tutiplén. El azúcar es una caloría vacía, que nos da energía, pero no aporta otros nutrientes a la dieta. Esto contribuye significativamente al aumento de peso y, en último término, al desarrollo de enfermedades cardiovascular. El impacto inmediato del azúcar en los niveles de glucosa en sangre también puede provocar diabetes. Una porción de helado de vainilla contiene 40 calorías provenientes del azúcar, lo que supone el 40% del límite diario sugerido por la American Heart Association para hombres y mujeres.

Sustancias artificiales. En los helados industriales hay una gran variedad de sustancias artificiales presentes en forma de color, aroma, conservante... Aunque están autorizados para su uso culinario, persisten las dudas de sus efectos sobre la salud a largo plazo... Piensa en que cada vez que tomas un heladito hay muchos E seguidos de numeritos que te podrías ahorrar si optaras por el melón o la sandía. Claro, ¿verdad?

Nova Life | Madrid | 20/08/2018

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