1- ¿A quién le apetece decorar su pastel con lacasitos o bonitas letras el color rosa si puede marcarse una ¿calavera? con ojos y boca de corazones ante cuya imagen uno no sabe si reír o llorar?

2- Sólo podemos decir de este pastel que ha supuesto un duro golpe para el mundo animal. Todo indica que estamos ante un amago de gato, pero es imposible estar seguros.

3- Que el concepto nido unido a pastel no iba a funcionar estaba claro antes de ver este horror de la historia de la repostería mundial. Pero que las coberturas verdes tampoco acaban de cuajar en el mundo de los pasteles también nos lo deja claro este ¿manjar? que probablemente alguien hizo con muy buena intención y escaso éxito.

4- Cuando un pastel parece un guacamole es que algo va mal.

5- Atención a la cara de sorpresa de este pobre pavo real, horrorizado de sí mismo.

6- Sí, sabemos que no es un pastel exactamente, pero era injusto dejar fuera de un ranking de horrores gastronómicos a este pan en forma de buda con un anacardo por sonrisa.

7- Después están los pasteles que son feos pero molan. Este es un buen ejemplo.

8- Tenemos 200 € preparados para dárselos al que se atreva a pegarle un bocado a esto.

9- Es muy fácil reírse, pero también es cierto que el cometido no era fácil.

10- Lo peor de este pastel es que alguien lo creó con la intención de que fuese bonito, y lo amasó con amor y paciencia creyendo que el desenlace iba a ser diferente. Una nueva muestra de que el mundo animal suele ser profusamente maltratado en el mundo de la repostería.