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PARA LOS QUE QUIEREN DEJAR ATRÁS EL PAN

El desayuno de moda lleva... ¡Boniato!

La obsesión por comer de forma saludable ha llevado a muchas personas a reducir notablemente, si no eliminar, las raciones de pan de su dieta. Argumentan que tiene demasiadas calorías, que nos hincha, que es de difícil digestión y que en la mayoría de casos lleva gluten. Una buena idea para sustituirlo en el desayuno es el boniato, que toma forma de deliciosas tostadas multicolores. Ha llegado el sweet potato toast.

Tostada Boniato

Cocinatis Tostada Boniato

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¿Qué tiene la tostada de boniato para haberse convertido de un plumazo en la última tendencia en desayunos? Sería mejor preguntarnos qué no tiene: no tiene grasa, ni gluten, ni demasiadas calorías. El boniato es, además, un buen amigo de todos aquellos seguidores de la Paleodieta, por no hablar de que en forma de tostada es un plato totalmente instagrameable, algo que en los últimos tiempos parece ser, para muchos, mucho más importante que sus valores nutricionales. Tiene, además, un sabor ligeramente dulce que combina a la perfección con desayunos dulces o salados, de manera que podemos optar por empezar la mañana con una tostada de boniato con tomate y aguacate o decantarnos por una cucharada de Nutella y frutos secos.

El boniato, además, permite cortarse en finas lonchas del grosor que nos convenga, que actuarán del mismo modo que antaño, cuando el gluten aún no estaba tan mal visto, lo hacía el pan. Pero cuidado: hay que cocinar bien el boniato para que no quede crudo, de manera que vamos a necesitar una buena cantidad de tiempo para prepararnos el desayuno. No basta con meter la rodaja de boniato en la tostadora, pues queda totalmente cruda, ni calentarla en la sartén un momento. Lo ideal es hacerla al horno hasta que quede totalmente cocinada por dentro, cosa que fácilmente va a llevarnos unos 20 minutos. Otra opción es hervir el boniato con agua, o cocinarlo al vapor, y después dar un toque final en la tostadora. Podemos dejarlo preparado el día anterior, guardarlo en la nevera, y empezar la mañana con un simple toque de tostador.

Boniato. | Cocinatis

En este sentido, hemos de tener cuidado de que tampoco quede excesivamente cocinado, pues su misión es aguantar todos los toppings que se nos ocurran: desde unas lonchas de pavo o queso a, como decíamos, el reglamentario aguacate, mermelada, embutido, mantequilla (una combinación fantástica) o lo que se nos ocurra. Si el boniato queda reblandecido, nuestra tostada acabará totalmente destrozada antes de llevárnosla a la boca.

Otra modalidad interesante de esta sweet potato toast es el formato bocadillo, que confirma que, pese al boom del pan artesano, este ingrediente de toda la vida está en horas bajas a causa de la mala prensa que acompaña al gluten en los últimos años. ¿Por qué no utilizar dos rodajas de boniato perfectamente cocinado y tostado a modo de pan y preparar con ellas un sandwich? Es un bocado saludable y nutritivo, ideal para llevar al trabajo, fácil de preparar y que permite utilizar cualquier ingrediente que tengamos en la nevera.

Y es que si nos ponemos a enumerar las bondades del boniato no acabaríamos nunca: es bajo en grasas, aporta fibra, potasio (al nivel del plátano), ácido fólico y gran cantidad de antioxidantes. Es bueno para la hipertensión y el aparato digestivo, contiene betacarotenos y es bueno para la vista, sin olvidar que, además, mejora la memoria y es ideal para las personas con Alzheimer. Contiene también una gran cantidad de carbohidratos, que nos aportarán la energía necesaria para todo el día, por ello constituye un desayuno excelente, nutritivo, versátil y saludable.

Adios al pan | Cocinatis

Si no nos entusiasma la idea de preparar tostadas pero queremos introducir el boniato en nuestra dieta, otra opción es comerlo frito o salteado (en tortilla es una buena opción, aunque funciona estupendamente como guarnición), además funciona muy bien en crema. Esta puede ser dulce o salada, en función de si optamos por un entrante caliente, acompañado de otras verduras, o decidimos preparar un postre, con azúcar, nata y canela, por ejemplo.

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