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Que salir a cenar no implique atiborrarse...

Cómo evitar comer de más fuera de casa

¿Se te va la mano cuando sales a cenar fuera? Sigue estos consejos y todo irá mejor...

Una cena entre amigos no tiene porque significar boicotear la línea.

Flickr Una cena entre amigos no tiene porque significar boicotear la línea.

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¡Oh, salir a comer y cenar fuera! ¡Qué gran placer! En un momento como el actual en el que todos somos 'foodies', hay pocos planazos mayores que los de salir con amigos y disfrutar de una buena comida... Sin embargo, cuando estamos haciendo esfuerzos por intentar vigilar nuestro peso, la cosa se complica: llega el momento de equilibrar la diversión con el cuidado y tendemos a comer de más... Para intentar paliar esta situación, aquí van nuestros consejos.

Apuesta por compartir. Si vas a salir con amigos y el objetivo es pasar un buen rato, ¿por qué no pedir para compartir? Comer a base de raciones puede ayudarte a controlar mejor la cantidad que pedir uno (o dos) platos por cabeza y que el resultado sea que te los acabes...

Pedir para compartir siempre es mejor... | Pexels

Pide medias raciones. Cada vez más restaurantes apuestan por incluir las medias raciones en sus cartas. Es una fórmula que tiene muchas ventajas. No solo permite probar un mayor número de platos, sino que, además, ayuda a medir mejor la cantidad de comida que tomas.

Come despacio. Practica el 'mindful eating'. Recuerda que estás entre amigos y que no se trata de acabarte lo antes posible lo que tienes en el plato para pasar a otra cosa. Escuchar, participa en la conversación, deja el cubierto sobre la mesa y notarás como comes mucho menos.

Cuando pidas... no pienses en llevarte lo que sobre a casa. Una costumbre que nos ha llegado de Estados Unidos es la de la 'doggy bag'. Allí está generalizada en todos los restaurantes y consiste en pedir para llevar a casa la comida que te haya sobrado. Intenta no dejarte llevar por esta inercia y, si te dicen que es mucha comida, piensa en un plan B para no acabar pidiendo más cantidad de la cuenta.

Las manzanas son el snack perfecto | G + J

Come algo a media tarde. En ocasiones, si tenemos en mente que vamos a salir a cenar, optamos por no comer nada por la tarde para llegar "con hambre". El resultado final es que, cuando nos sentamos en la mesa, DEVORAMOS, empezando con el pan. Intenta tomar algún 'snack' ligero para no llegar con el estómago vacío, así la cantidad final que te comerás será mucho más pequeña.

Practica el 'vamosviendo'. Uno de los errores más habituales cuando comemos fuera de casa es hacerlo con los ojos y no con el estómago. Aunque haya mil opciones apetecibles en la carta, no vas a poder probarlo todo. Pide con mesura y, si os quedáis con hambre, ya pediréis más. Practica el 'vamosviendo'. Es decir, "con esto ya estamos por ahora. Vamos viendo". Pues eso.

No te subas al carro... del típico amigo que se pide el plato más calórico de la carta. En comidas y cenas fuera de casa es muy fácil vernirse arriba y acabar diciendo "¡Vale! Ponme la hamburguesa a mí también". Intenta ser consecuente con lo que ibas a pedirte en un primer momento para evitar comiéndote el plato más pesado de la carta. Tu báscula te lo agradecerá.

Pollo con ensalada | Pixabay

Apuesta por las guarniciones sanas. Si, como pasa en numerosos restaurantes, hay posibilidad de elegir la guarnición de tu plato, intenta siempre optar por lo más sano, como verduritas a la plancha o ensalada.

Evita el postre. A no ser que te digan que es ambrosía divina (y que tú te lo creas). A no ser que seas un megafanático/a de lo dulce, deberías prescindir por norma del postre o, al menos, compartirlo con el resto de la mesa.

Mucho ojo con el vino en las cenas. | Pexels

Vigila el alcohol. ¿Qué te vamos a contar que no sepas? Ya sabes que, en comidas y cenas fuera de casa, el consumo de alcohol se dispara sin que nos demos ni cuenta. Intenta fijarte un límite de consumiciones y mantente en esa línea.

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