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Hay un estudio que así lo dice

Comes 100.000 calorías extra en el trabajo cada año y no te das ni cuenta

135 galletas, 90 trozos de tarta... así saboteas tu dieta desde tu puesto de trabajo.

Comer en la oficina añade 100.000 calorías al año a tu dieta.

Max Pixel Comer en la oficina añade 100.000 calorías al año a tu dieta.

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La oficina está llena de peligros: un jefe duro de roer, compañeros trepillas a los que mantener a raya y, oh Dios mío, unas máquinas de vending llenas de todo tipo de tentaciones en las que, para qué vamos a engañarnos, caemos prácticamente a diario. De hecho, un estudio realizado por Kallo, una compañía holandesa de snacks, ha calculado en 100.000 calorías extra al año todos esos aperitivos que tomamos en nuestro lugar de trabajo.

No, el café que te tomas delante del ordenador no es inocente. | Max Pixel

Increíble, pero cierto. Esto equivale a unas 2.200 calorías de más cada semana y, teniendo en cuenta que la jornada laboral es de 5 días, podríamos cifrar en 450 las calorías diarias de más que nos metemos delante del ordenador. El número 1 de las tentaciones lo ocupan los paquetitos de snacks salados -de patatas fritas a cualquier otra cosa que nos podamos imaginar- con un total de 135 bolsas entre pecho y espalda cada año. También llegan a 135 las galletas, 90 trozos de tarta o de pastel nos metemos entre pecho y espalda, otros 90 de gominolas y caramelitos varios y, finalmente, unas 45 rosquillas. Si lo contamos todo así de golpe, parece que podríamos estar a punto de echar la pota...

¿A qué hora atracamos la máquina? La investigación explica que es entre 10.30 y 15.30 cuando acudimos a la máquina a por alguna guarrería, que, por cierto, muchas veces viene acompañadas de cafetitos con leche o de bebidas azucaradas. Sí, lo que bebemos también importa. En cuanto a los días que más nos dejamos llevar, el informe deja claro que los lunes y los viernes son las fechas críticas en las que más acudimos a ver que nos ofrece la maquinita de vending de marras.

Las máquinas de vending, el peligro. | Wikipedia

Pero que no cunda el pánico, algún dato positivo hay: en un año estos mismos trabajadores que se atiborran de bollería y patatitas también toman 185 piezas de fruta. Para compensar. Los expertos explican que estas frutas también añaden calorías, pero que se trata de alimentos con vitaminas con lo que es un picoteo interesantes desde el punto de vista de la nutrición. ¿La solución? Espaciar lo máximo posible las visitas a las máquinas y tratar de buscar opciones más saludables para los momentos de debilidad. Si vienen de casa, mejor que mejor.

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