Los lácteos contienen melatonina, la hormona que participa en el control de los ciclos de sueño. Y también son una fuente de triptófano, el aminoácido precursor de la serotonina, responsable de ayudar a reducir los niveles de estrés de nuestro cuerpo.

Lo de tomarse una taza de leche caliente antes de dormir no es un mero consejo de madre, es un agradable ritual que contribuye a mejorar la calidad del sueño y que funciona sin ser una solución milagrosa.

Puede que ya conozcas los beneficios calmantes de la leche, pero lo que quizás no sabes es la cantidad de recetas que mejoran con un poquito de leche, incluso si la tomas sin lactosa porque es más ligera y te sienta mejor.

Hablamos con los especialistas en lácteos de Kaiku para recopilar algunos consejos de cocina donde la leche es la solución e incluso la mejor forma para perfeccionar un plato.

TORTILLA MÁS JUGOSA

La tortilla de patatas es una de los platos más apreciados en la gastronomía nacional y saber prepararla bien exige conocer cuáles son los trucos infalibles a hora de cocinarla. Sin entrar en el debate si es mejor con o sin cebolla, lo que se suele buscar en esta preparación es el punto perfecto para disfrutar del sabor de los tres ingredientes básicos que juntos hacen auténticas maravillas: patatas, huevos y aceite de oliva. Hay un ingrediente secreto que pasa de madres a hijos, un truco que comparten para que el resultado sea como disfrutarla en casa. El tip es, literalmente, la leche.

Pescado | iStock

“Un chorrito de leche es la solución para que la tortilla quede bien jugosa”, comparten desde Kaiku. “Este paso se añade cuando las patatas y/o la cebolla estén cocinadas y blanditas, y mezcladas con huevos en un bol aparte. La leche se impregnará en el resto de productos obteniendo un resultado sobresaliente”. Truco de madre.

POLLO MÁS TIERNO

La técnica (ya no tan) secreta para conseguir que el pollo quede más jugoso es marinarlo previamente. En más de una ocasión a la hora de preparar el pollo por las características de la carne en sí y su poco contenido en grasa suele quedarse un poco seco. Lo hemos visto en miles de tutoriales: el truco es el marinado con lácteos.

“Se trata de una práctica muy común en países anglosajones pero muy útil para conseguir ese efecto tan deseado de una carne tierna y jugosa”. La mezcla para marinar el pollo se basa en usar un poco de leche, sal, aceite de oliva y especias o condimentos para dar un toque más interesante al plato. Durante al menos 30 minutos se deja reposar la carne en esta preparación. Después, se puede cocinar a la plancha o rebozado.

PARA DESCONGELAR EL PESCADO

Si quieres conseguir que el pescado tenga un sabor más fresco después de descongelarlo, una solución infalible es sumergir las piezas de pescado durante una hora en leche. Los expertos en lácteos nos aseguran que, de esta manera, “el resultado tendrá un sabor más suave y además a la hora de cocinarlo se evitará el olor que desprende al cocinarlo”. ¡Doble check!

EL TOQUE DORADO

La leche puede ser el colofón final de un pastel si se quiere conseguir un color dorado, perfecto para estas preparaciones. Sobre todo si hemos gastado todos los huevos en la masa. Sólo es necesario ‘pintar’ la superficie del pastel con un poco de leche y la ayuda de un pincel antes de meterlo en el horno.

PARA CORREGIR EL PICANTE

Si nos hemos pasado con alguno de los condimentos al seguir esa receta de internet y el resultado es más intenso de lo que esperábamos, aún podemos conseguir un plato con un buen equilibrio de sabores recurriendo al gran truco para estos casos. Sí, una de las soluciones para devolverse el sabor deseado a un plato demasiado picante es utilizar lácteos. “Se trata de una de las mejores maneras para corregir y neutralizar el exceso de picante. Basta con añadir un poco de leche o de yogur para conseguir reducir este sabor”.