Son inútiles, pero nos morimos por tenerlos. Nuestro gran plan en la vida es deshacernos de cosas superfluas y farragosas como la cafetera y la tostadora y dejar que ocupen nuestro mármol fricadas como una máquina de dónuts, otra de croquetas, una máquina para freír bacon y, nuestro hit, un flamante hervidor con wi-fi que podremos programar desde el móvil para tener a puntito el agua calentita en cualquier momento.

1- Hervidor con wi-fi. Pongamos que tienes en casa tu maravilloso IKettle. Pongamos que vuelves en bus tras un estresante día de trabajo. Pongamos que lo que más te apetece en el mundo es quitarte los tacones/aflojarte la corbata y tumbarte en el sofá con una infusión calentita entre las manos. Pongamos que no eres de esas personas en el mundo que tienen la paciencia como principal virtud. No lo dudes: IKettle es tu compañero de travesía en la vida. Este delicioso hervidor de agua programable muy fácilmente desde el móvil tendrá lista tu agua calentita en el momento que lo desees, también cuando te levantes. Tu vida será mucho más fácil y, probablemente, también mucho más feliz. Su precio son unos 120 € pero... ¿a quién le importa?

2 - Máquina para hacer croquetas. Además de un trasto de tamaño comparable al del Empire State, esta máquina para hacer croquetas es absurda lo mires por donde lo mires. Porque una vez te has currado la masa, has elaborado artesanalmente la bechamel, han ensuciado y fregado los diez mil cacharros que requiere la preparación de este manjar y la has liado parda en la cocina... ¿qué más da dedicar cinco minutos más a enrollarlas con la mano? Hay quien cree que si uno puede ahorrarse este paso más vale que lo haga y se ha inventado esta máquina de croquetas adorable que hará la vida de muchos, si no mucho, al menos un poquito más fácil.

3-Máquina de hacer dónuts. Sí, los donuts, ese manjar prohibitivo que nadie puede permitirse comer más de una vez por la semana. Y que total, ya puestos, vas a la tienda y te los compras, y más ahora con la fiebre de las donuterías que ha surgido en los últimos tiempos. Pero todo eso da igual, porque tú lo que quieres es poder contemplar ese artilugio amarillo cada día sobre tu mármol y dedicarte a hacer dónuts (y a decorarlos y comértelos) a diestro y siniestro. Pues adelante.

4- Wow Bacon. Eres de los que no puedes imaginar una hamburguesa completa sin su pedazo de bacon crujiente por encima, de los que te preparas un señor English Breakfast los fines de semana. El bacon es para ti como el pan y no soportas que quede blandito. Tampoco te importa tener un trasto de las características de este Wow Bacon ocupando espacio en tu cocina si esto va a suponer tener tu bacon listo en pocos minutos, crujiente como a ti te gusta, siempre listo para llevártelo a la boca.

5- Taza remolino. Qué engorro revolver el café todas las mañanas. Qué engorro ese gesto cotidiano de echar el azúcar en la taza y revolver hasta que quede disuelto. Qué manera más miserable de comenzar el día. Este sufrimiento ha llegado a su fin gracias a esta magnífica taza que lleva una cuchara incorporada y que con un simple gesto entiende que debe revolver el café. Y mientras tú, quieto, contemplas el espectáculo mientras rindes culto al genio que inventó esta maravilla.