¿Que qué es el hipérico? También se conoce como hierba de San Juan, y es una planta que desde la Edad Media se prescribe para casos de depresión leve, ya que tiene un potente efecto regulador del sistema nervioso y está más que indicado, pues, para casos de tristeza crónica, como los que suele ocasionar la astenia primaveral. De hecho, la Agencia Europea del Medicamento la prescribe para el tratamiento de episodios de depresión leve y moderada, y la Sanidad pública alemana la receta desde hace muchos años como mejor antídoto contra este mal tan extendido en el siglo XXI, aunque jamás, insistimos, si la depresión es aguda.

Los expertos insisten, como decíamos, en que el hipérico debe tomarse con control y siempre en casos de distimia, un trastorno depresivo crónico cuyas característica son similares a la depresión común pero algo menos intensas. Si estamos ante un trastorno depresivo grave es conveniente consultar con un profesional y, llegado el caso, optar por un tratamiento a base de psicofármacos acompañado por terapia psicológica. Las ventajas del hipérico son cuantiosas: relaja el sistema nervioso, contrarresta los síntomas de la menopausia, alivia el síndrome premenstrual, combate la inflamación e irritaciones de la piel y mejora lenta y progresivamente, pero de forma eficaz, nuestro estado de ánimo.

No caigas en la depresión | Pixabay

Otra de sus ventajas es que no se ha descrito ningún efecto secundario, de manera que puede tomarse con tranquilidad en cualquier ocasión. No altera nuestra capacidad cognitiva, ni está contraindicado con otros medicamentos, ni altera nuestro carácter como ocurre con otros psicofármacos, ni tiene efectos sobre nuestra capacidad de conducción o en nuestro día a día. Se puede consumir de diversas maneras, tanto en aceite como en cápsulas o infusiones, pero conviene siempre que sea hipérico puro, sin mezclar, para que conserve todas sus propiedades.

Conviene informarse bien antes de empezar a consumirlo, pues está contraindicado para mujeres embarazadas (puede provocar contracciones uterinas) o en época de lactancia. Tampoco hay que combinarla con el consumo de ansiolíticos o antidepresivos, y tener mucho cuidado con el sol. Por ello, es fundamental consultar al médico o farmacéutico antes de iniciar un tratamiento con esta hierba, que acabará en pocas semanas –eso sí, no hay que esperar un efecto inmediato –con esa tristeza pasajera que nos invade de vez en cuando, a muchos de nosotros con especial virulencia en primavera.