De la misma manera que pasar más tiempo con tu pareja puede ser un momento conflictivo si el trabajo, los niños, la familia… apenas os dejan tiempo para relajaros.

Como la anticipación siempre es una ventaja en cualquier negociación, y más con tu pareja, es importante que veas las conversaciones como una reunión de trabajo. Hay que prepararlas y organizarlas bien, tener mucha información en la cabeza y alternativas para llegar donde quieres.

La ciencia lo avala

Según el científico Nicolas Gueguen, investigador de la Universidad Sur de Bretaña, hay una frase con la que intentar persuadir a cualquier persona, eso dice él, para que haga lo que tú quieres. Basándose en un estudio, la clave estaría en cómo enfocas la frase.

"Seguramente lo rechazarás, pero... ¿qué te parece si vamos el sábado con mis padres, y el domingo quedamos con los tuyos?”

“No sé si te apetecerá, pero… ¿vamos a ver esta película?”.

“¿Igual no tienes ganas, pero… te parece que vayamos de casa rural con mis amigas?”.

Conversación | iStock

La premisa es ese toque de supuesta negatividad donde le dejas todo el poder, aparentemente, a tu pareja. Una manera de darle a él la decisión final, y que piense que igual no le apetece ir de casa rural con tus amigas, efectivamente, pero que bueno… a lo mejor no está tan mal.

O bueno, otra situación, “este sábado tus padres y al día siguiente los míos… Total, hay que verles…”. La gran ventaja que tienes tú es que organizas las actividades y eliges el día. No dices que no a ninguna familia pero eliges el plan, las horas, el día… detalles en los que no quieres que entre (porque no suele hacerlo) pero sí que te confirme, o acepte, si le dices a su madre que vayan a comer el domingo.

Empatía

Otro punto clave es no dar demasiada información y poner en valor las mismas situaciones que vivió él hace tiempo, o su familia, o su madre. Le haces recordar, primero, y se pone en tu lugar después. Pero, siempre, que parezca que decide él.

En los detalle está la clave

Una manera también de dar la vuelta a frases en conversaciones con tu pareja es recordar detalles que ellos no se acuerdan, y decir que ya lo habíais hablado. O adelantar planes y viajes, muchas propuestas, donde él te acabe diciendo “sí, a todo, me gusta lo que propones”, y cuando vayan llegando las fechas recordarle que te dijo que sí el día 7 mientras cenabais con su hermano, o mientras estabas trabajando en casa viendo las ofertas de vuelos. Es en los detalles donde ganas.

Regalos

A veces las parejas no escuchan, no tienen ideas, ni tiempo, ni ganas de comprar o saben dónde hacerlo. Por eso las sutilezas no es que no sirvan, sino que hay darles toda la información, detalles, ahorro, ofertas, descuentos, si hay venta on line, es una colección limitada, etc…

Si buscas por ejemplo un viaje, una joya, una colección especial de libros, o una falda de una colaboración exclusiva, es mejor que te adelantes. Hables de organizar mejor, ahorrar, y tenerlo todo controlado para tener luego tiempo libre y no estar agobiados. A muchas mujeres les gusta organizar, tenerlo todo controlado, anticipar con mucho tiempo, y ahí está tu ventaja.

“¿Qué te parece si compramos ya los regalos de Navidad, y así más adelante no tenemos tantos gastos?”.

“¿Te gustaría que este año hiciéramos regalos diferentes, como un viaje, y así disfrutamos los dos sin gastar tanto?”. Es una manera de hacer tus planes pero siempre dándole la supuesta ventaja de decidir a él; sobre todo cuando más adelante no se va a acordar. Además, te puedes salir con la tuya, que también puede ser ahorrar, organizar, y tener más tiempo para después.