Primero debes saber si tu niño está estreñido o no. En niños estreñidos veremos que son niños que hacen poca caca, les duele al defecar o lo hacen con mucho esfuerzo y sus heces son grandes y duras. ¿El estreñimiento va solo? No, suele ir acompañado de dolor de abdomen por la retención de las heces o fisura anal, heridas que se hacen al pasar las heces tan duras por el ano. ¿Qué puedes encontrarte también, al contrario de lo que podrías pensar? Otras veces vemos niños a los que se les escapa la caca. ¿Por qué? Porque literalmente, las heces más líquidas que están más alejadas del ano rebosan sobre el “atasco” de heces duras. En ocasiones, el niño está tan estreñido, que se le escapa la caca, lo que se conoce como encopresis.

El estreñimiento es un problema muy frecuente y en estos días más. En condiciones normales, afecta hasta a un 30% de los niños, lo que supone un número considerable de consultas de los pediatras.

¿Cuándo se suelen estreñir los niños?

La verdad es que puede ocurrir en cualquier momento, pero hay algunos momentos que son más delicados:

1. Cuando comenzamos a darle a los niños la alimentación sólida. ¿Por qué? Es un momento en el que el niño suele tomar menos líquidos y menos fibra. Igual no estás en este momento con tu hijo. Pero si tu niño es mayor y está comiendo menos fibra y agua en estos días de confinamiento, estarás en la misma situación que la mamá de un bebé que está con el paso a los sólidos.

2. La retirada del pañal también es un momento clave. ¿Por qué? Piensa en el tamaño del wc de un adulto para un niño pequeño sin sitio donde apoyar los pies, que tu hijo pueda tener miedo al hacer caca, que tu hijo tenga algo mejor que hacer cuando sienta la necesidad de defecar o que se haya hecho daño son circunstancias que pueden hacer que tu niño se contenga las ganas de defecar y comencemos una pescadilla que se muerde la cola. ¿Crees que el confinamiento puede ser un buen momento para quitar el pañal? Es posible, pero comprueba siempre primero que tu hijo esté preparado. Aquí te recordamos las claves.

Niña con molestias | iStock

3. La entrada al cole es otro de los momentos problemáticos, ya que hay cambios horarios, el niño está entretenido con otras cosas o que no quiera ir al baño del cole. A día de hoy no son las circunstancias que nos atañen, ya que el cole lo tenemos en casa y no sabemos hasta cuándo.

¿Qué hacemos si nuestro niño está estreñido?

Si es un episodio de estreñimiento agudo, sin dolor ni sangrado suele ser suficiente con cambios dietéticos. Revisamos cuanta fibra toma y una buena hidratación, que son claves. Lleva ojo con esto durante estos días. Trabájalo.

¿Cuánta cantidad de fibra deben tomar los niños?

Depende un poco de la edad pero, para prevenir que tu hijo se estriña se recomienda en gramos de fibra que obtenemos al hacer la suma de la edad del niño + 5-10 al día. Puedes sacar cuentas, pero ya te adelantamos que, habitualmente, los niños (y los mayores) tomamos menos de lo que deberíamos. ¿Cómo podemos aumentar nuestra ingesta de fibra? Fruta, verdura, legumbres y cereales integrales serán nuestros mejores aliados.

¿Qué hay del consumo excesivo de leche? ¿Se relaciona con el estreñimiento? El principal problema del exceso de lácteos es que sacia al niño y disminuye el consumo de cosas más importantes: agua, fruta y verdura, principalmente.

Si ya la cosa se complica (hay un comportamiento extraño en tu hijo o dolor a la hora de defecar, sangrado rectal o fisura), consultad con vuestro pediatra. Supositorios de glicerina, microenemas, tratamientos por boca en sobres o en jarabe… tenemos distintas opciones. Pero lo mejor es que sea vuestro pediatra quien os indique cuál es el tratamiento adecuado para tu hijo.

Desde el punto de vista conductual también se puede trabajar con los niños, con cuentos, que les suelen ayudar mucho a entender qué ocurre a su alrededor. Los sistemas de recompensa suelen ser también muy útiles. Recuerda que siempre en positivo, nunca lo culpes ni lo castigues. Esto no es agradable para nadie y mucho menos para tu niño, que es quien lo sufre.

¡Ánimo familias, que ya queda un día menos!