Y hoy no hay nada peor que la nula empatía por quien lo está pasando mal. Y, si no comenta nada, mucho menos deberías ser tú quien preguntara, a no ser que hayas estado en procesos similares y puedas llegar a entender esa situación.

Se trata más de escuchar que de preguntar. De acompañar que de querer saber por qué tus amigos no tienen hijos. Con la información que tenemos hoy en día de tantísimos problemas de fertilidad, sería deseable mostrar más empatía y cariño con quien puede que esté odiando al mundo, pero ni quisiera se lo pueda permitir manifestarlo en voz alta. Y es que protegerse es la primera medida. Sobre todo de situaciones que seguro te suenan.

Las peores frases para decir a una pareja que está intentando tener hijos

“Con personas en proceso de fertilidad sí trabajamos con estas situaciones, varias frases nos suelen manifestar nuestras pacientes”, nos cuenta la psicóloga Pilar Conde, de Clínicas Origen, quien nos ha contado las más comunes, y dolorosas, que escuchan las parejas, sobre todo mujeres, cuando no pueden tener hijos:

-Ya os podéis dar prisa porque se os va a pasar el arroz.

-Tu marido no pasa nada, pero tú ya tienes una edad.

-¿Te has quedado ya embarazada?

-Se te echa el tiempo encima.

-Mi (amiga/hermana/yo) a la primera.

-A nosotros no nos costó nada quedarnos embarazos.

-¿Pero lo estáis haciendo bien?

-Pues yo, si me pasara lo que te pasa a ti, no podría, estaría fatal.

-Yo si no pudiera quedarme por lo natural, no iría nunca a procesos de fertilidad.

-Ya verás como a la tercera va la vencida.

-No pasa nada, ya irás a por otro.

Embarazo | iStock

-Yo nunca me sometería a un tratamiento de fertilidad, por los fármacos son malísimos.

-Te tienes que relajar porque, si no, no te vas a quedar.

-Ocurrirá cuando tenga que ocurrir, no te estreses.

-Lo que tenéis que hacer es iros de viaje, ya verá que rápido te quedas.

-Todo pasa por algo.

-Yo no me haría ese tratamiento, si te relajas seguro que te quedas embarazada.

-Todo sucede por algo, la naturaleza es sabia.

-Te pueden pasar cosas peores.

-Con estas edades, tenías que haberlo intentado antes.

-Estás obsesionada.

Los datos

España es el segundo país de la Unión Europea con la tasa de fertilidad más baja, equivalente a 1,31 hijos por mujer, sólo por delante de Malta (1,26), según un estudio de la oficina estadística comunitaria Eurostat.

Según el Registro Nacional de Actividad de las Técnicas de Reproducción Asistida del año 2017, procedentes de 307 centros que realizan tratamientos de fertilidad en España, los datos muestran un continuado descenso de los tratamientos de Inseminación Artificial en España. En 2014 se llevaron a cabo 40.177 mientras que en 2017 se registraron 34.964, lo que supone una caída del 13%. Este dato atiende a la baja tasa de éxito que tiene la IA frente a la Fecundación In Vitro, sobre todo en pacientes con edad materna avanzada.

Además, se observa un incremento del 6% de los tratamientos de IA con semen de donante, en el mismo período (2014-2017), motivado por un aumento de madres solteras por elección. En los ciclos de FIV, este perfil supuso el 6% de la demanda total. En 2.707 casos la indicación del tratamiento en 2017 fue “Mujer sin pareja masculina”.

La calidad del semen es la peor de la historia

Los problemas de fertilidad afectan a la pareja de muy diferente manera, pero hay un dato que es cada vez más llamativo y que muy pocos hombres son capaces de tomar conciencia del cambio de dieta, actividad deportiva y descanso que deben hacer. Y es que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se vio obligada a establecer nuevos parámetros en el año 2010.En 11 años desde las guías que tenían hechas, los espermatozoides han perdido un 18 % de motilidad progresiva; un 11% de morfología (se considera normal un seminograma con un 4% de morfología) y un 22% de vitalidad.

Para Ester Padilla, embrióloga senior de ProcreaTec, “En un seminograma se analizan el volumen de semen y la concentración, morfología, motilidad y vitalidad de los espermatozoides. En 1999 el valor de referencia del volumen era de 2 mililitros, mientras que en 2010, disminuyó a 1,5 mililitros por eyaculación. En cuanto a la concentración, se ha pasado de 20 millones por mililitro de espermatozoides a 15 en un seminograma normal", cuenta.