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Consejos útiles

Cosas que jamás deberías regalar a un niño

Sin necesidad de ponernos puristas y apostar únicamente por juguetes de los llamados educativos, es importante tener en cuenta que a menudo regalamos cosas a los niños que no solo son totalmente innecesarias, sino que están mandando mensajes nada convenientes que deberíamos evitar.

Regalo de Navidad

iStock Regalo de Navidad

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La Navidad es una época de disfrute, de manera que del mismo modo que en ocasiones nos regalamos a nosotras mismas cosas inútiles y absolutamente innecesarias, también ellos merecen ese regalo hedonista que probablemente no habrían tenido en otros momentos del año.

Es importante, sin embargo, evitar en la medida de lo posible ciertos regalos y seguir la llamada “regla de los cuatro regalos”. Expertos y pedagogos recomiendan que cada niño reciba un máximo de cuatro regalos en las fiestas: uno para llevar (generalmente ropa o accesorios), otro vinculado a la lectura o cultura, otro que realmente necesite –de cualquier índole– y, por último, uno que deseen mucho para satisfacer sus necesidades, sin que tenga por qué ser especialmente útil o educativo.

Juguetes que refuerzan estereotipos de género

Rosa para niñas, azul para niños. Objetos relacionados con las tareas de la casa para niñas y con las armas o la automoción para niños. Muchas veces son nuestros propios hijos, hijas, sobrinos o ahijados los que nos piden regalos con claras connotaciones de género, y en ese caso debemos valorar regalárselos y acompañarlos de la consiguiente explicación sobre los roles de género, siempre dependiendo de la edad del niño o la niña y de su capacidad de análisis y comprensión. Es conveniente, sin embargo, no regalar por sistema juguetes que manden mensajes que refuercen los estereotipos de género y optar por obsequios neutros.

Instrumentos musicales de gran potencia

Tú los regalas a tus sobrinos y te vas, dejando en manos –mejor dicho, en oídos– de los padres y del resto de vecinos las consecuencias de semejante compra. A no ser que te lo hayan pedido fervientemente evita regalar instrumentos: los adultos te lo agradecerán.

Niño jugando con tambor | iStock

Juguetes con muchas piezas en miniatura

No solo van a perderlas, sino que esa casita de muñecas con jarroncitos, mesillas y otro tipo de miniaturas puede ser incluso peligrosa. Los niños pequeños hasta los tres años aproximadamente tienden a meterse todo en la boca, y estas piezas minúsculas pueden acabar dándonos un disgusto.

¡Ojo con el glitter!

Los juguetes con glitter son una monada, pero la cruda realidad es que este material va a quedar pegado en todos los rincones de la casa.

Juguetes que no son adecuados para su edad

Mira las etiquetas de los juguetes y ajústate a las edades recomendadas por el fabricante. Ni te pases ni te quedes corta, porque seguramente si lo haces el regalo no le gustará, al no estar diseñado para su edad y sus capacidades. Si tienes dudas, consulta con el fabricante.

Juguetes peligrosos

Coches, scooters y otros juguetes con motor no son recomendables para niños pequeños, que no saben manejarlos bien y que ni siquiera son del todo seguros bajo la supervisión de adultos. En serio, ¿qué necesidad hay?

Dinero

A ellos les hará siempre más ilusión que les compres algo, pese a que ya estén entrando prácticamente en la adolescencia, que un sobre con dinero. En ese caso, siempre es mejor invertir el dinero en regalar una experiencia: entradas para el teatro, Escape Rooms, espectáculos, conciertos, escapadas, parques de atracciones, etc.

Lo que sí debes hacer…

Nos lo dice el sentido común, pero a veces lo olvidamos. Es importante no regalar demasiadas cosas de golpe, pues probablemente el niño se agobiará y no sabrá con qué jugar, de manera que es mejor repartirlas de forma escalonada durante todas las fiestas. Tampoco es conveniente hacer regalos demasiado caros, y es importante hacer entender al entorno que no deben invertir demasiado ni comprar un exceso de juguetes. Siempre es interesante apostar por regalos que implican interacción en familia, desde juegos de mesa a entradas para hacer actividades juntos, pero también videojuegos para jugar en equipo –no, no son malos por definición– siempre que el niño tenga la edad adecuada y se establezcan unos horarios y pautas de juego en casa.

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