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CRIANZA

Cómo congelar, descongelar y almacenar la leche materna

Que la leche materna es el mejor alimento para los bebés es algo que está demostrado científicamente. Sin embargo, puede ser complicado compaginar el periodo de lactancia con la rutina diaria. Te echamos una mano.

Lactancia materna

iStock Lactancia materna

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¿Cómo debo guardar la leche materna recién extraída? ¿En qué tipo de envase? ¿Durante cuánto tiempo puede estar almacenada? ¿A qué temperatura? Todo son dudas en lo que respecta a almacenar, congelar y descongelar la leche materna de forma segura para que no pierda calidad. Y es que dar el pecho a tu bebé debería ser compatible con volver al trabajo, ir al gimnasio o salir a cenar con amigos, pero no siempre es fácil.

De la mano de los expertos de Lansinoh España, hemos recopilado algunos consejos y recomendaciones para tener en cuenta la hora de sacarte la leche y almacenarla o congelarla para que un tercero se la suministre al pequeño. Lávate bien las manos antes de manipular la leche y toma nota de estos tips.

1. Utiliza bolsas de almacenamiento, botellas o biberones previamente lavados y fabricados con materiales que no contengan BPA (bisfenol A).

2. “La leche materna recién extraída no debe ser guardada en la nevera, pues romperías la cadena del frío, ya que ésta sale calentita”, explican desde esta marca especializada en soluciones y productos de lactancia materna. “Una vez transcurridas de 3 a 5 horas, ya puede ser refrigerada”.

3. Almacena la leche en pequeñas cantidades que sean suficientes para cada toma individual. Se recomienda hacerlo en dosis de 60 ml., ya que según vaya creciendo necesitará 120 ml., 180 ml, etc. Y etiqueta con la fecha y la cantidad extraída los envases de leche antes de congelarlos.

4. No conserves la leche materna en la puerta del frigorífico, ya que ahí la temperatura es menos consistente.

Bibes con leche | iStock

5. Congela la leche que se no se vaya a consumir antes de tres días. “Comprueba que tus recipientes sean aptos para congelador, algunos biberones de cristal que pueden llegar romperse”, recomiendan los expertos. “Pero no llenes los recipientes a más de tres cuartos de su capacidad, ya que la leche materna se expande cuando se congela y puede terminar rompiéndolos”.

Cómo descongelar la leche materna sin riesgos

Descongela primero la leche más antigua y hazlo siempre en el frigorífico. Nunca lo hagas a temperatura ambiente. Este proceso suele completarse en unas 12 horas. También puedes poner el recipiente contenedor de la leche bajo el grifo o en un bol con agua templada, a un máximo de 37º, para acelerar la descongelación. Pero no la metas en el microondas ni en agua hirviendo, ya que podrían verse dañadas sus cualidades nutritivas y protectoras. Y, por supuesto, tampoco vuelvas a congelar la leche materna después de descongelarla.

Consejos para calentar la leche materna

Para calentarla, coloca el recipiente que contenga la leche materna en un vaso, jarra o bol con agua tibia durante unos minutos hasta que se atempere. “Puedes utilizar un calienta biberones, siempre fijándote en no superar los 40ºC, pero nunca un microondas”, recuerdan desde Lansinoh. “Tampoco la calientes directamente en el fuego ni al baño maría”.

Remueve suavemente la leche antes de alimentar al bebé. Ésta suele separarse en capas y agitar el biberón con fuerza puede eliminar algunas de sus propiedades.

Y otro dato importante con respecto a la temperatura: puedes mezclar leche extraída en distintas fechas para una misma toma, pero no añadas leche que esté a temperatura ambiente a otra leche que ya esté fría o congelada.

¿Y si huele raro?

Si en algún momento notas que la leche que te hayas extraído y almacenado siguiendo las pautas anteriores huele de forma extraña, no debes preocuparte. “Es algo normal. Esto se debe a una enzima que se encuentra en la leche llamada lipasa, cuya acción descompone las grasas y libera los ácidos grasos”.

Según estos profesionales, no hay por qué desechar la leche porque huela raro pues no es perjudicial para el bebé. “Si respetas las recomendaciones, temperaturas y tiempos de conservación, puedes dársela, aunque quizás la rechace debido a su sabor rancio”, concluyen.

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