Y si es la dosis que estás tomando es la que realmente necesitas. El calcio es sumamente importante, sobre todo para los niños, pero has oído de todo sobre su consumo en adultos, así que te surge el interrogante, ¿debes consumir calcio? Y si lo tomas, ¿cuánto es el necesario? ¿Te estás pasando en el consumo o de lo contrario, te estás quedando corta?

La nutricionista Paloma Quintana pone el enfásis no en el nutriente en sí, sino en la importancia de una vida saludable y de realizar ejercicio de forma rutinaria: “Yo no sé el calcio que consumo, seguramente menos del que se supone que debo consumir, no es algo que me preocupe, pero sí lo hace moverme cada día. Calcular nuestros requerimientos de un nutriente y menos de un mineral, no conduce a la salud. Sí lo hace un estilo de vida saludable”, analiza la nutricionista.

Para evaluar las cantidades o los rangos adecuados de consumo de un nutriente se siguen diferentes parámetros: están las Recommended Dietary Alowwance, más conocidas como RDA, definidas por el Food and Nutritional Board desde 1941. Como pretendían ser “La base para evaluar la correcta alimentación de los distintos grupos de población, es necesario revisarlas periódicamente”, explica Quintana. En su última revisión se incluyen otros conceptos de valores diarios que reciben el nombre de DRI, Dietary Reference Intakes.

Además están las CDR, que son las Cantidades Diarias Recomendadas, establecidas por la Unión Europea. “Estas recomendaciones deben estar presentes en el etiquetado de productos alimentarios. En los envases se debe expresar el aporte de los nutrientes esenciales en % de cobertura respecto a estos valores de referencia)”, comenta la experta.

Bien, hasta aquí los parámetros en los que se basa el cuantificar el consumo de un determinado nutriente, pero volviendo a nuestra cuestión, ¿cómo saber si tomas el suficiente calcio?

Vaso de leche | iStock

“Que la ingesta de calcio sea insuficiente a lo que se estimó como RDA, no es un dato que nos dé una indicación más que de eso, de la ingesta, y eso no significa que una persona no tenga suficiente con menor cantidad. Muchas veces las empresas lácteas han jugado con ello. Quizá se debiera cuidar en general la ingesta de alimentos MUY NUTRITIVOS (contienen muchos nutrientes, incluidos minerales como el calcio), como los vegetales de todo tipo (los de hoja verde son interesantes en este sentido), semillas y frutos secos, lácteos fermentados, es decir, un poco de yogur o queso (y no obsesionarnos con 1 litro de leche diario que ni es saludable ni hace falta para nada), pescados de todo tipo, sobre todo grasos, y algunas espinas pequeñas”.

Y añade: “Lo que más va a ayudar a nuestros huesos, si es por eso por lo que nos preocupa el calcio, es el ejercicio de impacto, sí, ese que se piensa que es tan peligroso. Lo peligroso es el sedentarismo, que es la enfermedad de nuestros días”, finaliza la nutricionista.