Truco 1: Camina a paso ligero y cambia de ritmo. Si puedes atender al móvil mientras paseas, algo estás haciendo mal. Concéntrate en el ejercicio y oblígate a elevar la velocidad y las pulsaciones en algunos tramos.

Truco 2: No concentres el esfuerzo en las piernas. Si acompañas el paso con un movimiento acompasado del tren superior, estarás quemando un 10% más de calorías. Cada brazo adelantado deberá coincidir con la pierna del lado contrario.

Truco 3: Añade peso a la caminata. Llena una pequeña mochila con objetos relativamente pesados que tengas a mano, como unas botellas de agua o unos paquetes de arroz. Este esfuerzo extra supondrá un mayor gasto energético.

Truco 4: Busca recorridos con obstáculos. Caminar en llano está bien para el primer día, pero si quieres progresar, deberás buscar nuevas rutas: zonas con pendiente que eleven tus pulsaciones, tramos de escaleras que supongan un esfuerzo extra u otro tipo de variaciones en el terreno que te obliguen a ser más consciente de tu pisada.

Con este pequeño cambio en tu día a día, comenzarás a notar resultados. Y lo ideal es que aproveches para dar también un giro a tu dieta.