Comenzaremos por la movilidad articular: de abajo hacia arriba, dedica entre 5 y 10 segundos a cada articulación: tobillos, rodillas, caderas, hombros y cuello.

Continúa el calentamiento con ejercicios de fuerza: Sentadillas, zancadas frontales y laterales, flexiones... Lo ideal es que repitas cada ejercicio entre 12 y 15 veces.

Sigue con un calentamiento de core, por ejemplo, con una plancha tradicional. Es importante que no te saltes este paso del calentamiento porque son los músculos que dan estabilidad al tronco.

Procede, justo después, con ejercicios cardiovasculares para incrementar la frecuencia cardíaca. Jumping Jack y skipping pueden ser dos buenas opciones.

Por último, calienta la reactividad del tobillo con pequeños multisaltos. Te será útil porque es el movimiento que utilizarás permanentemente durante la carrera.

La mayoría no tenemos costumbre de dedicar tanto tiempo al calentamiento, pero es fundamental para prevenir lesiones.